Conversaciones y novedades

El Casino de Mixcoac

Ángel Gilberto Adame

Año

1911

Tipología

Novedades

 

Salón principal del Casino de Mixcoac, Ciudad de México  

La paz que trajo el porfiriato, hizo que la gente tuviera tiempo de pensar en cómo divertirse. Así fue el tiempo de célebres payasos, circos como el Jordán, el Magnolia o el Orrín, el teatro y la novedad del cinematógrafo. De todas esas opciones, destacaban las casas de juego que fueron reglamentadas desde 1877 y que, dado los abusos que se cometían, sufrieron varias restricciones. Los empresarios buscaron generar locales donde las familias pudieran convivir y hubiera espacio para el azar. Los residentes de Mixcoac no fueron ajenos a estas preocupaciones. 

Desde 1898, los vecinos manifestaron su interés de construir un casino en su localidad. El 5 de octubre se dio cuenta de una reunión en el domicilio de Esteban Brito y de la formación de una primera Junta Directiva[1].  Sin embargo, transcurrieron casi cuatro años para que el proyecto se consumara.

El 20 de febrero de 1902, El Tiempo reportó que el capital inicial de la sociedad sería de cinco mil pesos, dividido en 100 acciones con un valor de 50 pesos cada una. Además, informó:

Los miembros del Casino de Mixcoac, acaban de tomar en arrendamiento el inmueble del Sr. don Luis Banderas, en la casa del Portal, frente a la Plaza Jáuregui. En una sesión interesantísima celebrada con la asistencia de la mayoría de los afiliados, fueron aprobados los estatutos, en los que, entre otras cosas, se establece que habrá tres clases de socios: honorarios, numerarios y propietarios. [2]

El 12 de marzo se presentaron los avances de los trabajos de remodelación y se informó que fueron nombrados socios honorarios el gobernador Ramón Corral, el general Mariano Ruiz, los licenciados Agustín Verdugo e Ireneo Paz y otras personas, y que José Yves Limantour sería presidente honorario.[3]

El sábado 5 de abril fue la magna inauguración:

Desde hace tiempo se hacía sentir una gran necesidad, en Tacubaya, Mixcoac y San Ángel, de formar un centro en el que pudieran reunirse las familias a buscar distracciones, en esos meses de tristeza propia de los pueblos veraniegos.  
Mixcoac realizó el sueño que tanto se había hecho esperar.  El coronel Fernando Castañón y don Isauro Figueroa, idearon, dos meses ha, la formación del centro recreativo, convocaron a los vecinos de Mixcoac; la idea tomó forma, se nombró la Junta Directiva, se amplió el proyecto, y como una prueba del entusiasmo con que se recibió, se cuenta el hecho de que la primera noche en que se reunió la Junta Directiva, se suscribieron $1,800.00.  
El edificio ocupado por el casino, se compone de planta alta y baja.  En la primera se encuentran las salas de piña, carambola, dos de póquer, la Administración, el salón de recepción, elegantemente tapizado, un amplio corredor que se transforma en salón de conciertos, tocador para las damas, cantina y otros departamentos.  En la planta baja hay baño, y dentro de poco, en ella se construirán el teatro, el boliche y el frontón.[4]

La prensa destacó el éxito de la velada: 

La noche del sábado último se inauguró solemnemente el Casino de Mixcoac estando adornado el edificio con profusión de flores.
El patio, las escaleras, los corredores, todo estaba tapizado de ellas. Artísticos grupos de macetas con plantas primorosas se destacaban aquí y allá arregladas con verdadero gusto.
El salón de conciertos se improvisó en uno de los corredores. Al fondo se levantó una plataforma tapizada de rojo, sobre la cual se colocó un piano para el concierto.
Desde muy temprano empezaron a llegar las familias, que eran introducidas al salón por una comisión especial nombrada al efecto […].  
A las ocho y media de la noche principió el concierto, cuyo programa […] se cumplió en todas sus partes, […] siendo todos los números muy aplaudidos.
El baile con que la fiesta concluyó, se prolongó con verdadera animación hasta las primeras horas de la mañana. Todo mundo quedó contento, todos reían.[5]

No obstante, a los pocos meses de inaugurado, comenzaron los altercados: 

Sabemos que está por disolverse la sociedad que no hace mucho estableció el Casino de Mixcoac. Parece que ha habido varios disgustos entre los socios y a esto se debe el que dentro de poco se acabe por completo la sociedad.
Últimamente, según se nos asegura, una señorita de Mixcoac llevó al Casino a una familia y ocuparon dos mesas de billar y se nos dice que se le hizo un extrañamiento a dicha señorita, la que ha exigido por medio de su abogado, una satisfacción por escrito, porque de lo contrario está dispuesta a acusar a las personas que le hicieron el extrañamiento.
Entre los socios se han formado dos bandos, uno en pro y otro en contra y esto es lo que acabará con la sociedad.
Es de lamentarse este incidente que viene a desunir por completo a las familias de la localidad que tenían un centro de reunión donde pasar ratos de solaz. [6]

Estos desencuentros culminaron con la salida del primer administrador, Domingo López Rivera, ya que el 22 de julio se dio la noticia que, tras una auditoría, se detectó un desfalco y fue consignado.[7]

A principios de 1903, se informó que el Casino cambiaría su ubicación a la calle de la Campana. El nuevo inmueble contaría con un teatro, en el que ocasionalmente trabajarían empresas de cinematógrafo. Según Felipe Gálvez, los Paz “contaban con un tablado móvil que lo mismo podían montar en el señorial jardín de la familia que instalarlo en el edificio del Casino de Mixcoac”. [8]

El sábado 9 de mayo tuvo lugar la apertura de las nuevas instalaciones:

El nuevo Casino de Mixcoac […] se halla […] frente a la antigua Estación del Ferrocarril del Valle en una hermosa finca que ha sido apropiada al objeto a que se le destina.
Los salones son amplios y bien ventilados, y en ellos hay billares, tresillo y bolos para que los socios puedan disfrutar de los juegos que más les agraden.
En breve quedará concluido el teatro en que se darán conciertos, funciones dramáticas y cuanto pueda distraer a las familias de la población que para ellas se ha destinado el local.
La fiesta del sábado resultó lucida, pues a ella asistieron las principales familias de la localidad […], no habiendo decaído la animación ni un momento. [9] 

Días después se avisaba que el teatro se inauguraría en breve y que lo estrenaría la compañía del actor Felipe de Jesús Haro, cuñado de Rosa Paz. El 22 de julio, Ireneo precisaba:

El próximo sábado es la inauguración del teatro que se ha construido en el Casino de Mixcoac, a iniciativa de algunos de sus socios. El teatro quedó concluido ya y sólo se ha retardado su estreno porque el decorado de la sala no ha podido terminarse antes. Los telones de boca, cortos y de fondo, así como las bambalinas y bastidores, están siendo terminados por el escenógrafo señor Cantón. Para la inauguración del teatro se está disponiendo una fiesta que seguramente será muy lucida. [10]

Meses después, La Patria informaba de otro exitoso evento:

Inimaginablemente esplendido resultó el sarao español organizado por la selecta sociedad de Mixcoac. Los salones del casino eran un resplandecimiento de alegría y elegancia… ¿Enumerar los trajes de fantasía?  ¿Decir cuáles eran los más bellos?... ¡Imposible! Baste asegurar que fiestas como la última verificada en el Casino de Mixcoac son característico sabio refinamiento artístico y de alta cultura social. [11]

En 1906, la prensa destacaba el “gran entusiasmo entre los socios del Casino de Mixcoac con motivo de los preparativos que están haciéndose para celebrar la próxima temporada de posadas”, y se indicó que “habrá reuniones todas las noches y un gran baile el 24 en la noche. Las familias de Mixcoac han invitado a sus amistades de San Ángel, Tacubaya, San Pedro de los Pinos y México, a fin de que concurran a amenizar con su presencia dichas reuniones. Sábese que muchos de los juguetes con que serán obsequiadas las personas que concurran, han sido encargados a los Estados Unidos”.[12]

Poco a poco, el Casino fue perdiendo prestigio y se fue asemejando a lo que José Rivera y Río imaginó:

Se habló de los teatros que estaban desiertos, censuróse a los socios […] porque ya no hacían bailes, se dijo algo sobre las temporadas de verano en los alrededores de la capital, que ya no son ni sombra de lo que fueron en otras pocas, y se habló mal de ciertos ricos avaros y misántropos que guardan el dinero y pasan una vida tediosa y llena de monotonía. [13]

Para los Paz, el Casino retomó significado por lo que sucedería cinco años después. El sábado 4 de febrero de 1911 tuvo lugar una fiesta que sirvió como pretexto para la presentación de dos de las hermanas Lozano: “El salón presentaba un aspecto precioso, por las bellezas ahí reunidas, pues es sabido que en estos pueblecillos se encuentran las muchachas más hermosas del Distrito Federal, distinguiéndose entre todas por su belleza y elegancia Conchita y Pepita Lozano”. [14]

El domingo 9 de julio hubo una reunión organizada por el club “Unión”, integrado por las principales familias de la zona. Dicha fiesta sirvió como escenario para los encuentros entre Josefina y Octavio Paz Solórzano. En uno de ellos, acudió al evento acompañada por su hermana Concepción y él con su hermana Amalia:

Afortunadamente, ahora parece que Mixcoac renace a la vida social; lo vimos el domingo: familias que siempre habían sido retraídas, ahora presurosas asistieron, prestando con su contingente a dar mayor brillo a la festividad, la que dejó complacidos a todos los concurrentes y animaros a las entusiastas socias del club a seguir por esta senda. Estamos seguros […] que muy pronto […] veremos que acuden presurosas a veranear a Mixcoac multitud de familias, sabiendo que allí encuentran un clima bonancible, habitaciones módicas y cómodas, un centro social que superará a todos los del Distrito Federal y plenas garantías, pues las autoridades elegidas en esta ocasión por el pueblo son del gusto del pueblo. El nuevo régimen ha hecho que Mixcoac sea una pequeña Jauja. Ojalá y sea imitado. [15]

El lunes 28 de agosto se reunieron ahí la mayor parte de los vecinos para discutir el programa de las fiestas patrias: “Ojalá y como en Mixcoac, en las demás poblaciones se empeñen en que las fiestas de la Independencia, sean para el pueblo, ya que el Centenario fue sólo para la opulencia, la aristocracia y la científica dictadura”. [16]

Al inicio del huertismo, el local fue clausurado. Aunque la reapertura fue el 9 de agosto de 1913, el Casino no recuperó el brillo de antaño. Las menciones en la prensa desaparecen hacia 1918. Con su cierre, terminó una época que coincide con lo que significaron Ireneo Paz y su estirpe para Mixcoac.





[1] “Notas sociales”, El Correo Español, 5 de octubre de 1898, p. 2.

[2] “El Casino de Mixcoac”, El Tiempo, 20 de febrero de 1902, p. 2.

[3] “El Casino de Mixcoac”, El Tiempo, 12 de marzo de 1902, p. 2.

[4]  Juan Felipe Leal y Eduardo Barraza, “La magia del cine”, México, UNAM, 2014, p. 77.

[5] “Inauguración del Casino de Mixcoac”, El Tiempo, 8 de abril de 1902, p. 2.

[6] “El Casino de Mixcoac”, El País, 5 de junio de 1902, p. 2.

[7]   “Desfalco en el Casino de Mixcoac. Prisión del administrador”, El Popular, 22 de julio de 1902, p. 1.

[8] Felipe Gálvez, “Hoguera que fue”, México, UAM, 1986, p. 16

[9] “Inauguración del Casino de Mixcoac. Lucida fiesta”, El Tiempo, 14 de mayo de 1903, p. 2.

[10] “Nuevo teatro en Mixcoac”, La Patria, 22 de julio de 1903, p. 2.

[11] “El baile de fantasía en el Casino de Mixcoac”, La Patria, 23 de febrero de 1903, p. 2.

[12] “Crónica de la semana”, La República, 16 de diciembre de 1906, p. 2.

[13] José Rivera y Río, Pobres y ricos de México, México, Imp. de la Librería Hispano-Mexicana, 1876, p. 99.

[14]  “Notas sociales”, La Patria, 6 de febrero de 1911, p. 4.

[15] “Simpática fiesta en Mixcoac”, La Patria, 11 de julio de 1911, p. 3. 

[16] “A vuelo de pájaro”, El demócrata mexicano, 26 de agosto de 1911, p. 3.