Conversaciones y novedades

El Premio Jerusalén de 1977

Ángel Gilberto Adame

Año

1977

Tipología

Novedades

 

El Premio de Jerusalén a la Libertad Individual y Social, único galardón literario internacional

El Premio de Jerusalén a la Libertad Individual y Social, único galardón literario internacional de Israel es otorgado por la municipalidad de la bíblica ciudad. Se instauró en 1943 en memoria de David Yellin, académico que se enfocó en los estudios de la lengua y literatura hebrea. En sus inicios, sólo se consideraban escritores regionales, pero en la década de los sesenta se amplió a cualquier autor, sin importar su idioma. Desde 1963 se otorga cada dos años y en las primeras ediciones la dotación era de dos mil dólares. Octavio Paz lo obtuvo en la octava edición.

Hanan Aynor, embajador de Israel en México, le informó a Paz su triunfo a finales de septiembre de 1976. La decisión del jurado había sido unánime y el premio sería entregado en la ceremonia de apertura de la Feria Internacional del Libro de Jerusalén. El anuncio se haría oficial hasta el mes siguiente. Paz le confesó a Pere Gimferrer:

A ti puedo darte la razón, con la seguridad de que no la divulgarás pero que, al conocerla, apoyarás mi gestión: resulta que me han dado el premio Jerusalén 1977. Es un premio que se da a “un escritor en cuya obra encuentre expresión la idea de la libertad del individuo en la sociedad”. Acepté, como es natural. En primer término, por la índole del premio: es un premio combatiente, por decirlo así. Enseguida, porque admiro a casi todos los que lo han recibido antes: Bertrand Russell, Ignazio Silone, Jorge Luis Borges, Eugenio Ionesco y Simone de Beauvoir (aunque esta última no sea santo de mi devoción). Se ha decidido anunciar el premio simultáneamente, en México y en Jerusalén, el 20 de octubre.[1]

La Agencia Telegráfica Judía fue la que dio la noticia:

El Premio Jerusalén de 1977 será entregado al poeta, ensayista y exdiplomático mexicano Octavio Paz, así se anunció hoy aquí. La presentación estará a cargo del alcalde Teddy Kollek en la octava Feria Internacional del Libro de Jerusalén el próximo 26 de abril.
El premio de $ 2000 es otorgado cada dos años por el municipio de Jerusalén a un autor cuyas obras expresan la idea de "la libertad del individuo en la sociedad". Paz, de 62 años, es considerado uno de los principales escritores contemporáneos en español. En más de 30 volúmenes publicados de poesía y ensayos, ha cubierto temas como literatura, antropología, arte, psicología, filosofía y ciencia. Gran parte de su obra ha sido traducida al inglés y al francés.
Paz se desempeñó como miembro del cuerpo diplomático de México en los Estados Unidos, Francia, Suiza, Japón y como Embajador en India. Renunció a este último cargo en 1968. Desde 1969 ha enseñado literatura latinoamericana en Cambridge y en varias universidades de Norteamérica. En 1962 fue elegido miembro honorario de la Academia Estadounidense de Artes y Letras.[2] 

Cuando se hizo público, Paz agradeció la distinción con la siguiente misiva:

Acepto con emoción y reconocimiento el Premio Jerusalén 1977 y le ruego que transmita mi gratitud a los miembros del jurado señores Abraham Harman, Mordechai Bar-On y a mi buen amigo, el poeta Yehuda Amijái.
El premio Jerusalén es una alta distinción literaria y, en años anteriores, ha sido conferido a escritores admirables.
No obstante, la razón principal que me mueve a aceptarlo es su significación moral. No sólo es un premio a una obra sino a una vocación y a una actitud. Nuestro siglo ha sido y es el de la exterminación colectiva y el de la adoración a jefes pretendidamente únicos; así no es extraño que, con frecuencia, se haya tratado de convertir a la literatura en una apología de tiranos y verdugos enmascarados con esta o aquella ideología. El Premio Jerusalén se funda en una concepción de la literatura diametralmente opuesta; por eso, aceptarlo es asimismo aceptar una responsabilidad: la de la libertad…[3]

Como consecuencia del premio, en Israel, la editorial “Keter” tradujo al hebreo una selección de textos de Paz con el título Máscaras mexicanas. En México, en cambio, la noticia del galardón fue poco cubierta por los medios. En carta con Alejandro Rossi se insinúa esta tensión política:

Y ya que hablo de [Jorge] Guillén: se habrán enterado que obtuvo el premio Cervantes. Un premio no inferior al Nobel (¡setenta mil dólares!) y que por primera vez otorga la Academia Española a sus correspondientes en América. Por cierto, la de México hizo otra de las suyas: su candidato fue el poeta colombiano Eduardo Carranza. Increíble pero cierto. Carranza es un buen y desigual poeta —y ha sido más o menos franquista. Vale la pena dedicar a este incidente una brevísima letrilla. ¿Y a quién le dio Echeverría el Premio Nacional de Literatura?[4] Podría hacerse un comentario general sobre los Premios: el Nobel, el Cervantes y el Nacional (NO, por favor, EL DE JERUSALÉN).[5]


Edición de la obra de Octavio Paz, Mil Máscaras, hecha en hebreo por motivo del Premio  Jerusalén

En las vísperas de su largo viaje, Paz sufrió un embate a su salud. Las advertencias y recomendaciones no se hicieron esperar:

No sé si te conté lo del Premio Jerusalén. ¡Ahora tengo que ir a Israel! Los médicos han autorizado el viaje y tal vez ese paseo me servirá de descanso. Volveremos a México a principios de junio; quiero encerrarme en algún pueblo de las cercanías para estar tranquilo y dedicarme a mis cosas. Me gustaría escribir algunos poemas y, sobre todo, terminar el libro sobre Sor Juana, detenido hace más de un año.[6]

En ese momento, la Feria del Libro en Jerusalén era la segunda de mayor prestigio; se ha celebrado ininterrumpidamente desde 1963, es decir, nació junto con la apertura del Premio. En ella se congregan más de mil editores de 43 países distintos. Durante muchos años, el evento tenía lugar en el centro de convenciones Binyanei Ha'uma, lugar emblemático de la capital. Sin embargo, en 2015 cambió de sede al First Station Complex, un espacio con el que los jóvenes tiene más identificación.


Medalla del Premio Jerusalén

En la tarde del martes 26 de abril de 1977, el Binyanei Ha'uma albergó a dos mil espectadores que esperaban presenciar la ceremonia. En el presídium se hallaban el legendario alcalde Teddy Kollek, que hizo la presentación, y el embajador Roberto Casellas Leal, quien ese mismo mes había presentado sus credenciales. El encargado de entregar el galardón fue el presidente israelí Ephraim Katzir. Paz tomó la palabra para reflexionar sobra la libertad y los conflictos políticos:

Nada de lo que he dicho es obstáculo para que se encuentre una solución justa y pacífica que ponga fin al conflicto que desgarra a esta parte del mundo y en la que tengan cabida las legítimas aspiraciones de los distintos pueblos y comunidades, sin excluir naturalmente a las de los palestinos... Termino: la historia no demuestra: muestra. La lucha de Israel por su existencia y su independencia no se resuelve en una doctrina o en una filosofía política o social. Israel no nos ofrece una idea sino algo mejor, más vivo y más real: un ejemplo.[7]

La visita a Jerusalén le permitió a al escritor mexicano rencontrarse con el poeta Yehuda Amijái, a quien había conocido una década atrás en Spoleto, durante el Festival de Poesía “en un medio de una atmósfera de improvisada comunión y encuentros exultantes en tabernas, una bacanalia poética”.[8] Luego de la entrega, Amijái invitó a Paz y a Marie José a una celebración en su honor. Al convivió acudieron los miembros del jurado y el traductor de Amijái, Harold Schimmel. Ambos recordaron que los congresos de poetas son como las reuniones de magos: “cada uno haciendo un número de magia con su único truco”.[9]

Hana Amijaí, Yehuda Amijaí y Octavio Paz en casa del poeta israelí, abril de 1977. En el archivo de Yehuda Amijaí

La relación de Paz con el estado judío se extendió más allá de la premiación. Sobre el país, aseguró: “Sólo le diré que me ha parecido un pueblo extraordinario y que me ha vuelto, ya que no la fe en los hombres, al menos alguna esperanza”.[10] A su vez, Kollek, en 1995, buscó a Paz para que firmara un pliego en favor de la ciudad de Jerusalén en el marco de los tres mil años de su fundación. Paz aceptó la petición, aunque remarcó su postura religiosa: “Con respecto a su invitación a apoyar la proclamación del tercer milenio de Jerusalén, no hace falta decir que la firmo con mucho gusto, aunque no soy monoteísta”. [11]



[1] Carta de Octavio Paz a Pere Gimferrer, 26 de septiembre de 1976.

[2] “Premio Jerusalén 1977 para Octavio Paz, poeta mexicano”. 22 de octubre de 1976. Consultado en línea: https://cutt.ly/1h1Cn5k.

[3] Carta de Octavio Paz a Teddy Kollek, 22 de octubre de 1976.

[4] En 1976, Antonio Gómez Robledo y Efraín Huerta obtendrían el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en su modalidad de Lingüística y Literatura. Paz lo obtendría al año siguiente.

[5] Carta de Octavio Paz a Alejandro Rossi, Cambridge, Massachusetts, 11 de diciembre de 1976.

[6] Carta de Octavio Paz a José Bianco, 7 de abril de 1977.

[7] Octavio Paz, “Discurso de Jerusalén” en Obras completas X, México, Fondo de Cultura Económica, 1997, p. 648.

[8] Claudia Keirk, “Octavio Paz y Yehuda Amijái, dos poetas en Jerusalén” en Mira, tuvimos más que la vida, México, Editorial Elefanta, 2019. Versión electrónica.

[9] Yehuda Amijái, apud, Keirk, op. cit.

[10] Octavio Paz a Enrique Krauze, Jerusalén, 4 de mayo de 1977.

[11] Octavio Paz a Teddy Kollek, Ciudad de México, 1 de agosto de 1995.