En la mirada de Manuel Maples Arce

Manuel Maples Arce

Paz y Manuel Maples Arce, embajador en Japón, entre sus anfitriones.

 

Los siguientes fragmentos fueron extraídos de Mi vida por el mundo, de Manuel Maples Arce, Universidad Veracruzana, Xalapa, 2010. (A.G.A.)


 

Cuando llegamos a Yokohama me esperaban en el muelle el director del Protocolo, el secretario Octavio Paz, el traductor Hideo Furuya y algunos redactores de la prensa. […]

Al principio, nuestra vida se concentraba principalmente en la atmósfera del hotel[1], donde tenía además de la suite, una habitación para oficina, pues era punto menos que imposible conseguir un despacho en alguno de los pocos edificios que resultaron indemnes de la guerra. El gran vestíbulo se hallaba siempre animado de viajeros; lo mismo que las galerías ocupadas por tiendecitas para turistas. Había varios restaurantes de estilo occidental y otros con pequeños jardines y plantas decorativas que sugerían una intimidad oriental. Con frecuencia invitaba a Paz a almorzar en el restaurante europeo, donde nos quedábamos de sobremesa alegremente. Hablábamos de pintura, poesía, arquitectura y temas relacionados con las divergencias entre la cultura del Oriente y el Occidente, que mucho llaman la atención de los recién llegados.

 

El Hotel Imperial de Tokyo, diseñado por Frank Lloyd Wright y terminado en 1923.

 

NOTAS

[1] Se refiere al Hotel Imperial. No el actual sino el que construyó Frank Lloyd Wright y estuvo en pie de 1923 a 1968. Una obra maestra de ingeniería (resistió incólume el terremoto de 1923 y los bombardeos de 1945), pero también, para los comunistas, un símbolo de la entrega de Japón a los valores occidentales. (Nota de Aurelio Asiain)

Autores

  • Maples Arce, Manuel

Lustros

  • 1950-1954
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