Las cartas a Elena Garro. Sexta entrega

Guillermo Sheridan

Manuscrito de la carta 27 de esta entrega, fecha el 2 y 3 de septiembre de 1935.

 

Luego de la relativa calma de la entrega anterior el joven poeta continúa en la búsqueda de una “aclaración de nosotros mismos”, un fervor analítico en pos de una “claridad” que –como el mismo lo presiente— comienza a lograr lo contrario. Puede ser que en los días de estas cartas Paz haya escrito esta entrada a su diario, “Vigilias IV” (13:171):

El amor no es el lento descubrimiento de la persona amada, ni el reconocimiento, en ella, de nuestros sueños y de nuestras esperanzas; ni, en fin, la revelación de lo valioso y de lo perfecto. ¡Dulce y atroz sueño, imagen que nuestra debilidad y nuestro descontento del mundo crean, en horas puras! Ni siquiera eres lo mejor de mí, ni lo peor —como quisiera el vanidoso demonio del mal. No estás hecha de mi sueño, ni mi sed te engendra, ni naciste para satisfacerla. Imagino valiosa tu presencia porque mi inclinación quiere justificarse. Pero te amo por más secretos, profundos y fatales motivos. El hombre no ama lo que quisiera amar, sino lo que necesita amar. Si somos veraces confesaremos que amamos lo desagradable, lo hiriente, lo imprevisto, todo aquello que nos da noticias de otro mundo que no es el nuestro y que muchas veces lo contradice. Mundo que quisiéramos destruir, absorber, poseer. Quiero que seas mía, para que dejes de ser. Te amo porque no eres mía, porque vives ajena a mí, ignorándome; porque tus sueños están poblados de imágenes que no comparto y porque sólo tengo, en ti, evidencia del mundo extraño. Eres como un relámpago, como una daga, como una herida en la que bebo la substancia perdida de la creación, imprevista revelación de que existe algo más que mi soledad y que mi sueño.

 

Su exceso de amor, le parece al joven poeta, se está convirtiendo en el peor obstáculo para su amor. Helena –como se desprende de las cartas—ha caído nuevamente en el fastidio o en lo que su novio considera su “frivolidad” y el resultado es que, una vez más, Octavio le ofrezca a Helena desaparecer de su vida, si ella se lo pide.

 

Y después, ante tales predicamentos, Paz cae enfermo de gravedad y casi pierde la vida…

26. Agosto 21 de 1935
27. Septiembre 2 y 3 de 1935
28. Septiembre 4 de 1935
29. Septiembre 9 de 1935
30. Septiembre ¿10? de 1935

Autores

  • Sheridan, Guillermo

Tipología

  • Carta

Lustros

  • 1935-1939
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