23. A Elena Garro, ¿18? de agosto de 1935

Octavio Paz

 

Helena

        Es muy doloroso dejarte. Quisiera seguir escribiendo, pero no puedo. Voy a trabajar. Llamaré por teléfono para saber si me has escrito. Si recibes esta carta temprano y me quieres ver habla –a más tardar al ¼ para las tres–  al 4-06-20. Yo estaré junto al teléfono. Podríamos ir a Cinelandia[1], ¿aceptas? O a tomar té (sin hache porque es muy cursi). Prefiero esto último. Así celebraremos tu santo solos. No me digas que no puedes. Nos podemos ver a las 4, o a la hora que gustes. Sonríe para mí. Mi carta es horrible, pesada y sin expresión. Que tu amor disculpe mi torpeza. Yo quisiera disculparte también algo, pero no tengo nada que reprocharte. Estas gentes me miran y yo tengo que trabajar, abrir un libro por lo menos. ¿Fuiste a la escuela? Cuando salgas de clase acuérdate de mí. Mañana voy a estar en mi casa. Y pasado en el P-45-74. El miércoles tengo clase de 3, de modo que salgo al ¼. El martes estaré en mi casa hasta las 5. Lo mismo el jueves.

Quiero besarte, y te beso.

Tuyo

Octavio

 

NOTAS

[1] El “Cinelandia” acababa de inaugurarse en el centro de la ciudad, en la calle de San Juan de Letrán.

Autores

  • Paz, Octavio

Tipología

  • Carta

Lustros

  • 1935-1939
Anterior
Siguiente