Tras la genealogía de Octavio Paz. Obras completas de Octavio Paz Solórzano

Ángel Gilberto Adame

 

Abogado de profesión y periodista por vocación familiar, Octavio Paz Solórzano (1883-1935) tuvo una vida tan intensa como la de su padre, Ireneo Paz, aunque no alcanzó la fama que éste tuvo entre los círculos políticos e intelectuales de la época. Dedicado desde su juventud a los menesteres periodísticos, llegó a ser editor y administrador de La Patria durante los primeros años del siglo XX, aunque su gestión pasó sin pena ni gloria.

 

Formó parte de los movimientos reyistas estudiantiles en 1911 y, motivado por ellos, publicó en las imprentas familiares El novísimo manual del elector. Años más tarde contribuyó a la formación del Partido Nacional Agrarista, por el cual fue diputado de 1920 a 1922. Sin embargo, lo que se convertiría en la principal referencia de su vida fue su militancia en el movimiento encabezado por Emiliano Zapata.

 

Al estallar la Revolución, y ante la decadencia del periódico y de los negocios familiares, Octavio Paz Solórzano se vio obligado a buscar un medio de subsistencia afín a su profesión y a sus intereses. En 1914, ya con una familia, se unió al movimiento zapatista, llevando a cabo diversas campañas propagandísticas en México y en Estados Unidos. Todo lo que se sabe acerca de sus andanzas en la milicia es a través de los relatos que publicó hacia las postrimerías de su vida en El Universal y El Porvenir. En ellos, además de narrar algunos episodios de las continuas marchas zapatistas, contó sus propias experiencias antes y durante el estallido de la Revolución, así como de su comisión a Estados Unidos, mismas que, pese a no constituir una parte medular de la historia de la Revolución agraria, tocan la fibra cotidiana y visceral de sus motivaciones.

 

No obstante, el paso de Octavio Paz Solórzano por el zapatismo no fue efímero ni anecdótico. Existe en el “Fondo Gildardo Magaña” de la Hemeroteca Nacional de México un documento oficial de la Convención de Aguascalientes en el que figura su firma. También hay constancia de que publicó un periódico en la capital por orden directa de Zapata.

 

Cuando aparecieron sus artículos en los periódicos mencionados de 1929 a 1934 era un cronista relativamente respetado entre los sobrevivientes de la Revolución. Algunos de sus textos fueron recopilados un año después de su muerte en los tomos sobre la Revolución Mexicana que editó José T. Meléndez, y muchos de ellos se editaron más tarde en un volumen que lleva por título Emiliano Zapata.

 

Su hijo, Octavio Paz Lozano, dedicó muy pocos párrafos a la obra de su padre. En la edición de Eosa del libro sobre Zapata, publicada en 1986, escribió en el prólogo:

 

En el otro extremo de la moderación de Sánchez Azcona está el apasionado biógrafo de Zapata […] Narración prolija y un tanto deshilvanada pero vivaz y rica de datos, interrumpida aquí y allá por el alegato partidarista.[1]

 

Años más tarde, entrevistado por Felipe Gálvez, declaró:

 

Es igualmente autor de una “Historia del Periodismo Mexicano”, trabajo que conservo inédito hasta hoy y cuya introducción releí recientemente, dándome cuenta de que es un bello texto.[2]

 

A continuación enlisto las obras de Octavio Paz Solórzano y las publicaciones periódicas que editó, así como aquellas en las que colaboró durante los últimos años de su vida.


 

 

 

OBRA LITERARIA

 

I. Novísimo manual del elector. (1911)

 

Instrucciones y formularios para las próximas elecciones generales de presidente y vicepresidente de la república

 

Manual del elector

 

Octavio Paz Solórzano expuso que su Manual del elector “tiene por exclusivo objeto el de que, por medio de explicaciones sencillas, al alcance de todas las inteligencias, y por formularios ajustados a las leyes electorales vigentes, puedan facilitar el mecanismo de las elecciones de Presidente y Vicepresidente, que se verificarán en toda la República el próximo mes de octubre”.[3] Se vendió en las oficinas de La Patria hacia finales de aquel año y su precio fue de cinco centavos.

 

 

II. Libertad de imprenta. (1911)

 

Libertad de imprenta

 

Con este título, Octavio Paz Solórzano presentó su tesis para ejercer la carrera de abogado el 13 de noviembre de 1911, misma que “versó sobre la libertad de imprenta. En [su] trabajo [habló] de la imprenta, desde sus orígenes hasta nuestros días, estudiando la legislación sobre esa interesante materia no solo en México, sino de las demás naciones cultas y entre otras Francia, Estados Unidos, Inglaterra y España; siendo sus conclusiones naturalmente en favor de la más amplia libertad para el pensamiento que sólo los déspotas y los tiranos han encadenado haciendo sufrir toda clase de penalidades a los apóstoles del progreso, una vez que todos los progresos principales de la civilización se deben a los periodistas, verdaderos héroes en la humanidad”.[4]

 

 

III. Álbum a Juárez. (1905; 1931)

 

Álbum a Juárez

 

Álbum a Juárez

 

En 1905, así como en su momento lo hiciera Ireneo con el Álbum a Hidalgo en 1875, Octavio Paz Solórzano juntó esfuerzos con su hermano Arturo para la creación de un álbum a Juárez con motivo del aniversario luctuoso del Benemérito:

 

El joven Octavio Paz [formó] un elegante y soberbio álbum dedicado al inmortal Juárez, en la forma de una serie de tarjetas postales con los retratos y pensamientos autógrafos de personas notables de diversas épocas y que han figurado en la política, en las letras y en las artes. […] Cuenta ya el joven Paz con los autógrafos del señor presidente de la República, del señor vicepresidente, de los señores secretarios de Estado y de los señores gobernadores, también cuenta con los autógrafos del Sr. Lic. D. Sebastián Lerdo de Tejada, del Sr. Gral. D. Manuel González, del Sr. Gral. D. Juan N. Méndez, que han ocupado la primera Magistratura de la República y de todos los Secretarios de Estado de la época del Sr. Lerdo hasta la fecha, y en fin de otras muchas personas que figuran en el foro, en la diplomacia y en la prensa. Cada uno ha escrito un luminoso pensamiento dedicado al Sr. Juárez.[5]

 

En 1931, retomó la labor que inició en 1905 con la reedición del álbum. Este esfuerzo, de nueva cuenta, reorganizaría y añadiría nuevos pensamientos de figuras políticas del momento acerca del Benemérito. La carga de trabajo, según comentó, fue desmesurada:

 

Realmente he luchado con denuedo para vencer todos los obstáculos, todas las trabas, las reticencias y hasta denuestos, […] y toda esa ardua labor la he llevado a cabo en más de un año [1930-1931], sin contar absolutamente con un centavo, pero por fin he llegado a la meta.[6]

 

 

IV. Historia del periodismo mexicano. (1933)

 

Borrador de Historia del periodismo mexicano

 

Del 22 al 25 de noviembre de 1933, se llevó a cabo en la ciudad de Oaxaca el Primer Congreso Mexicano de Historia, cuyo objetivo era “que todas las personas que cultivan los estudios históricos, lingüísticos, etnográficos, arqueológicos, geográficos, etc., puedan exhibir los frutos de sus investigaciones. En el seno del futuro Congreso, pueden, quienes lo deseen, presentar sus trabajos y hacer sugestiones acerca de planes y métodos para la transmisión de esos conocimientos, ya sea en la cátedra o en provechosos manuales, que tanta falta hacen entre nosotros”.[7] Octavio Paz Solórzano había preparado para dicho evento un ensayo titulado La historia del periodismo mexicano. En la entrevista con Felipe Gálvez mencionada anteriormente, el ganador del Nobel de Literatura también recordó que su padre redactó este trabajo “con base en textos y datos recabados originalmente por mi abuelo Ireneo y complementados con información recabada personalmente por él […] Su contenido abarca hasta 1932, año en el que lo presentó ante el Congreso de Historia celebrado ese año”.[8]

 

Octavio Paz Solórzano remitió a Francisco Javier Gaxiola Jr., secretario particular del entonces presidente Abelardo L. Rodríguez, una serie de cartas en las que solicitaba apoyo económico y material para la transcripción de su trabajo para el Congreso. Aunque la respuesta fue negativa, Paz insistió, pues ya había comenzado el trabajo y, por ende, gastado en papel, ayudantes y demás. En las memorias y documentos del Congreso no existe registro de su trabajo. Sin embargo, en el Archivo General de la Nación se encuentran las cartas mencionadas y un borrador de su proyecto.

 

 

V. Emiliano Zapata. (1936)

 

Historia de la Revolución mexicana

 

Emiliano Zapata

 

Publicación que vio la luz en 1936, un año después de la muerte de Paz Solórzano, conformada por los artículos que publicó en Magazine para Todos de El Universal, de junio a septiembre de 1929, y en El Porvenir, de 1933 a 1934. La compilación fue realizada por el periodista José T. Meléndez para una serie de biografías sobre los personajes y los eventos más importantes de la Revolución Mexicana. Los textos de Paz aparecieron en el primer tomo que contenía las biografías de Francisco I. Madero, Belisario Domínguez, Victoriano Huerta, Francisco Villa y Emiliano Zapata, así como la narración de diversos sucesos como los ecos de la “epopeya sinaloense”, los crímenes del huertismo, la invasión yanqui en 1914 y la Convención de Aguascalientes.

 

Octavio Paz hijo, en el prólogo a la edición de la editorial Eosa (primera en publicar la biografía de Zapata en forma individual hacia 1986), escribió: “Más que una vida de guerrillero suriano, su texto es una crónica de las batallas y penalidades de las mesnadas campesinas, capitaneadas por jefes de distintas condiciones. Digo ‘distintas condiciones’ porque hubo de todo: unos fueron alevosos y otros heroicos, unos feroces y otros humanos”. También agregó, como reproduje en la introducción, que la obra poseía una “Narración prolija y un tanto deshilvanada pero vivaz y rica de datos, interrumpida aquí y allá por el alegato partidarista: ante crímenes parecidos, el autor condena los enemigos y absuelve a los suyos. Como ejemplo mayor, pienso en la ejecución de Pascual Orozco, el padre, por Zapata y en el asesinato del mismo Zapata con Guajardo”.[9]

 

 

 

LABOR PERIODÍSTICA

 

 

Octavio Paz Solórzano colaboró asiduamente en diversas publicaciones a lo largo de su vida profesional. Escribió para diarios de renombre como El Universal durante 1929 y 1930, así como para El Porvenir entre 1933 y 1934.También colaboró en periódicos de corte zapatista como El Clarín y en publicaciones afines como El Crisol. Durante su estancia en Estados Unidos, en 1919, editó una revista titulada La Semana. A continuación enlisto estas publicaciones, empezando por aquella de las que Paz fue responsable y continuando con las que sólo colaboró.

 

 

Publicaciones

 

I. El Nacional. (1914)

 

El Nacional

Años de publicación: 27 de noviembre – 1 de diciembre de 1914.

Periodicidad: Diaria.

Editores: Conrado Díaz Soto y Gama y Octavio Paz Solórzano.

Imprenta: Talleres de El Imparcial.

La madrugada del 27 de noviembre de 1914, un grupo de periodistas y trabajadores encabezados por Conrado Díaz Soto y Gama y Octavio Paz Solórzano laboraba a marchas forzadas en las prensas que habían sido de El Imparcial. Su encomienda, dictada por el propio general Emiliano Zapata, era la de imprimir el primer periódico de raigambre exclusivamente zapatista, mismo que bautizaron con el nombre de El Nacional.

 

El objetivo del diario era promover las ideas del caudillo suriano, contendiendo contra otras publicaciones más prolíficas de carrancistas y villistas.

 

En el primer número se publicó la llegada de Zapata a la estación de San Lázaro. También se incluyó en sus páginas el Plan de Ayala.

 

Apenas comenzaba la andadura de El Nacional cuando Villa, en aquel entonces un aliado incómodo del Ejército del Sur, envió a sus hombres a las oficinas para exigir que entregaran las imprentas. Octavio Paz Solórzano refirió que sólo se habían publicado cinco números cuando fueron alcanzados por la mordaza.[10]

 

 

II. La Semana. (1919)

La Semana

Años de publicación: 1 de junio de 1919 – 25 de abril de 1920

Periodicidad: Semanal

Editores: Octavio Paz Solórzano y Ramón Puente

Imprenta: Imprenta de C.G. Vicente & Co., 117 North Broadway, Los Angeles, California.

El 2 de octubre de 1916, “después de vagar por las montañas alrededor de cuatro meses, sufriendo un sinfín de peligros y peripecias”[11], Octavio Paz Solórzano llegó a Estados Unidos y se instaló en Los Ángeles, California. De este periodo, de acuerdo con John Womack, existe correspondencia entre Zapata y uno de sus espías, Octavio Magaña, que informó al general suriano que Paz Solórzano “andaba muy mal, que se había vuelto alcohólico y no tenía influencia en la política de los exiliados”.[12] En los primeros meses de exilio, mantuvo intensa correspondencia con los jefes sureños (algunos de los cuales nunca contestaron sus misivas) e informó de manera oportuna sus operaciones y el estado de la opinión extranjera respecto de la Revolución. Al poco tiempo consolidó la circulación del diario La Semana, del que dijo:

 

Todos los revolucionarios convencionistas que llegan a Los Ángeles nos visitan y nos mandan artículos de diferentes partes de Estados Unidos; hemos publicado ya varios de Villarreal, de Vasconcelos, de Manuel Bonilla, de Federico Cervantes, de Miguel Mendoza López Schwertfeger y de muchos otros más. También de La Habana nos escribe el general Jenaro Amezcua y recibimos correspondencias de los campamentos revolucionarios del norte y del sur.[13]

 

Fue un trabajo realizado siempre desde Los Ángeles, en coedición con Ramón Puente, biógrafo, ensayista y novelista que se enfiló en la División del Norte y que llegó a ser consejero de Francisco Villa.[14] El primer número apareció en junio de 1919 y se publicó ininterrumpidamente hasta finales de abril del año siguiente por falta de recursos, contando con 47 números. La Semana era una publicación peculiar en más de un sentido. El diseño de su portada, por ejemplo, se distinguía por un elegante minimalismo: contenía fotografías de personajes contemporáneos, o bien algunas caricaturas agudas que ironizaban sobre el desempeño de los políticos de la época y sobre las ideas que se discutían. Allí escribió José Vasconcelos, así como Ireneo, quien reprodujo su novela histórica Amor y Suplicio. Lo que llama la atención es el cúmulo de ideas que Octavio Paz Solórzano dio a conocer en esos folios. Con una notable cultura histórica mexicana, escribió sobre reparto agrario y la situación del campesinado. Por lo demás, La Semana mantuvo una actitud crítica ante algunos vestigios de la Revolución.

 

 

Colaboraciones

 

I. El Clarín. (1916)

 

El Clarín

 

1916

 

Durante este año, Octavio Paz Solórzano escribió en el periódico zapatista El Clarín sobre la necesidad de enviar una comisión a Estados Unidos, cuyo objetivo era realizar propaganda zapatista y ganar adeptos entre los exiliados.

 

Los artículos que publicó en este periódico fueron sumamente importantes para él, ya que gracias a ellos convenció a Zapata de que aceptara su comisión. En estos escritos, Otcavio Paz Solórzano analizó las posibilidades de llevar a cabo delegaciones diplomáticas en distintos países para hacer conocer los ideales de la revolución del sur. Sin embargo, sólo tenemos conocimiento de la existencia de dos ejemplares, en los cuales se han rescatado dos artículos de la serie titulada “Labor diplomática de la revolución”, y que corresponden a los antecedentes (20 de enero de 1916) y a una comisión enviada a Europa y a Japón (1 de febrero de 1916).

 

 

II. Magazine para todos. (1929;1933) (El Universal)

 

Magazine para todos

 

De junio a septiembre de 1929 publicó once artículos en el semanario Magazine para todos de El Universal, todos ellos relacionados con la revolución suriana y, sobre todo, con su caudillo. Estos escritos, que destacan como testimonio histórico, sirvieron después para conformar el texto Emiliano Zapata publicado por primera vez en la Historia de la Revolución compilada por José T. Meléndez, que tuvo su primera impresión en 1936.

 

1929

 

23 de junio: “Quién era Zapata. Por qué se lanzó a la Revolución”

Breve semblanza de Emiliano Zapata.

 

30 de junio: “Estalla la bomba”

Sobre Pablo Torres Burgos, amigo de Zapata y su participación a principios del movimiento revolucionario, en el estado de Morelos.

 

7 de julio: “Una siesta fatal”

Narración sobre los inicios de la revolución zapatista, en particular sobre la toma de Tlaquiltenango, Morelos.

 

14 de julio: “Sábado de gloria”

Inicios de la revolución zapatista: el sábado de gloria de 1911 en Jojutla, Morelos.

 

21 de julio: “Traición”

Sobre la toma de pueblos en los estados de Morelos y Puebla.

 

28 de julio: “El caballo del cura”

Andanzas de Octavio Paz Solórzano en los pueblos de Morelos y Puebla.

 

4 de agosto: “El reto”

Acerca de los inicios del espionaje utilizado por el zapatismo, en abril de 1911.

 

11 de agosto: “El cantor del sur”

Sobre el asedio de Cuautla, Morelos, en mayo de 1911; comparándolo con el hecho por José María Morelos en 1812.

 

18 de agosto: “El cantor del sur II”

Continuación de la publicación anterior.

 

1 de septiembre: “La becerra”

Sobre Margarito Martínez, conocido como “La Becerra”, segundo de Zapata.

 

6 de octubre: “La morfina”

Acerca de los primeros complots antiporfiristas organizados hacia finales de su periodo presidencial.

 

25 de agosto: “El corazón de Aquiles Serdán”

Sobre el movimiento zapatista en el estado de Guerrero.

 

27 de octubre: “La banda tricolor”

Sobre los inicios de la revolución zapatista, en especial sobre la toma de Chilpancingo, Guerrero, y la situación en Morelos.

 

3 de noviembre: “El caldo de piedras”

Anécdota de Reinaldo Lecona durante su paso por un pueblo de Guerrero.

 

10 de noviembre: “La muerte del coloso”

Situación del norte antes de la caída de Porfirio Díaz, los movimientos revolucionarios allí engendrados y la salida de Díaz de México.

 

17 de noviembre: “Francisco I. Madero”

Sobre el ascenso al poder de Francisco I. Madero, tras la renuncia de Porfirio Díaz.

 

1 de diciembre: “Vázquez Gómez, Pascual Orozco y Emiliano Zapata”

Relato de cuando Paz Solórzano conoce a Emilio Vázquez Gómez y a Pascual Orozco y cómo éste fue el inicio de su nueva revolución, netamente agrarista.

 

8 de diciembre: “Preparando la tragedia”

Relata la reunión de Zapata con Emilio Vázquez para decirle que se sentía muy decepcionado por las declaraciones de Madero, quien había elegido a Reyes como Secretario de Guerra.

 

15 de diciembre: “La primera tentativa de asesinato”

Sobre el complot en Puebla y el rol de Abraham Martínez, jefe de Estado Mayor de Emiliano Zapata.

 

22 de diciembre: “En lugar de toros, balazos”

Sobre los primeros enfrentamientos entre los revolucionarios y las fuerzas federales de Francisco Madero.

 

29 de diciembre: “Covadonga”

Acerca de los hechos acaecidos en la fábrica La Covadonga.

 

 

1933

 

26 de noviembre: “El general de División Francisco V. Pacheco”

Semblanza del militar suriano, Gral. Francisco Pacheco.

 

 3 de diciembre: “El trágico fin del Gral. Pacheco”

Relata cómo los carrancistas atraparon y fusilaron al general Pacheco, quien fue general de los zapatistas.

 

 

III. El Crisol. (1930-1931)

 

El Crisol

 

Revista del Bloque de Obreros Intelectuales. Otcavio Paz Solórzano se presenta aquí como un autor inconforme con el régimen y con la forma en que se administraba el legado de la Revolución. Sus temas eran primordialmente la tierra, el peón, el abuso autoritario del latifundismo, así como la maquinaria estatal y financiera que lo posibilitaba.

 

En estas páginas, no sólo se desempeñó como estudioso de las condiciones sociales de su tiempo, sino como analista de cómo éstas afectaban la vida de los más vulnerables.

 

1930

 

1 de abril: “Los motivos fundamentales de la Revolución”

Sostiene que la Revolución se propagó por toda la república con mucha fuerza debido a que había un gran malestar económico que sufrían los campesinos y obreros, más que por los ideales democráticos que proponían.

 

1 de junio: “Breve reseña histórica sobre el latifundismo”

Sobre el origen del latifundismo hasta antes del gobierno de Díaz. Paz Solórzano considera que es importante conocerlo, ya que es “una de las lacras más grandes que hemos tenido”.

 

1 de julio: “Qué cosa es el agrarismo”

Narra la historia del agrarismo en México: cuenta que Hidalgo y Morelos eran de tendencia agrarista, y que Humboldt, al estudiar las condiciones sobre la Nueva España, señaló la conveniencia de una legislación agraria.

 

1 de septiembre: “El peón durante el porfirismo”

Sobre el origen de los latifundios durante el régimen porfirista, como consecuencia de la protección dada a los hacendados, mientras se explotaba a los campesinos.

 

1 de octubre: “El latifundismo en el norte”

Estudio sobre la situación del latifundismo en los estados de Baja California, Sonora y Sinaloa, durante el porfirismo.

 

1 de noviembre: “El latifundismo en el norte”

Estudio sobre la situación del latifundismo en los estados de Chihuahua y Nuevo León durante el porfirismo.

 

1 de diciembre: “El latifundismo en el norte”

Estudio sobre la situación del latifundismo en el estado de Coahuila, durante el porfirismo.

 

 

1931

 

1 de marzo: “El latifundismo en el noreste y en el norte”

Datos complementarios relativos a los artículos anteriores sobre el latifundismo en el norte, que dan mayor evidencia del apoyo de Díaz a algunos de los hombres que robaron en esos estados, así como a compañías extrajeras.

 

1 de julio: “El latifundismo en el norte”

Estudio sobre la situación del latifundismo en el estado de Durango durante el porfirismo.

 

 

IV. El Porvenir. (1933-1934)

 

El Porvenir

 

De noviembre de 1933 a noviembre de 1934, El Porvenir retomó algunos de los artículos del Magazine y publicó otros más de la autoría del otrora revolucionario del sur. En estos nuevos relatos también rondaron anécdotas del general Zapata y otras aventuras sufridas por su autor. Al igual que su padre, la pluma de la memoria fluyó con soltura en las historias que ocuparon esos que fueron, sin él saberlo, los últimos años de su vida.

 

 

1933

23 de octubre: “El complot de Baja California”.

Octavio Paz Solórzano narra su diligencia revolucionaria al mando de la revista La Semana y retrata a sus editores, entre ellos al doctor Ramón Puente y Espinosa de los Monteros.

 

30 de octubre: “La bella Emilia”

Relato sobre cómo el general norteamericano Kosterlitzky descubrió la conspiración para derrocar al Coronel Estaban Cantú, gobernador del distrito Norte de Baja California, en la que estaban involucrados Octavio Paz Solórzano, Ramón Puente y el general Armando Barboa.

 

12 de noviembre: “El artículo sexto del Plan de Ayala I”

Narración sobre el curso de la “Convención”, de sus miembros y el actuar de Zapata.

 

19 de noviembre: “El artículo sexto del Plan de Ayala II”

Continuación del artículo anterior.

 

26 de noviembre: “’Si mi consencia me dice que te quebre te quebro, si no, no te quebro’. Gral. Pacheco”

Sobre la particular idea de justicia del militar suriano Francisco Pacheco, que solía llegar a la crueldad.

 

10 de diciembre: “El General Pablo González a punto de ser asesinado por el General Valentín Reyes”

Relato sobre los sucesos en Morelos que se dieron a finales de septiembre de 1914, cuando luchaba con los zapatistas.

 

 

1934

 

11 de febrero: “Un opíparo banquete”

Relato sobre la salida de las tropas del general Ojeda de Cuernavaca, tras varios meses de encontrarse sitiados y en continuo combate.

 

11 de marzo: “Eufemio Zapata”

Historia sobre la muerte de Eufemio Zapata (primera parte).

 

18 de marzo: “Cómo murió Eufemio Zapata”

Continuación del artículo anterior.

 

25 de marzo: “El fusilamiento del Prof. Otilio Montaño”

Otilio Montaño, según confirma Octavio Paz Solórzano, fue uno de los líderes zapatistas de mayor peso en la rebelión zapatista. Junto con Lorenzo Vázquez, gobernador de Morelos, y el general Francisco Pacheco, encabezaron una conspiración contra Zapata; pero Montaño fue descubierto y fusilado.

 

1 de abril: “Muerto, todavía charreo”

Relato de lo vivido por Octavio Paz Solórzano cuando apoyaba al ejército del sur y de los sucesos acontecidos después de la muerte de Eufemio Zapata, una vez que la Convención fue atacada en Cuernavaca.

 

8 de abril: “Fin de la Convención”

Narración sobre el asalto al tren en donde iban las municiones y pertrechos de guerra que el general González esperaba para el combate, cuando las tropas del gobierno se encontraban en Cuernavaca.

 

22 de abril: “Cayó al fin Cuernavaca”

Sobre la ayuda que Octavio Paz Solórzano y el coronel José López Guillermín recibieron de Jesús H. Salgado en la mina de Campo Morado.

 

29 de abril: “La Debacle: El zapatismo agonizaba arrollado por las tropas del Gral. González”

Acerca de la retirada de las tropas de Cuernavaca por el general González, y su huida hacia Jojutla y Guerrero por las sierras.

 

13 de mayo: “Los martes y días 13, eran fechas pavorosas para los zapatistas”

Sobre las pérdidas humanas de los zapatistas los días 13 de cada mes.

 

22 de julio: “Perdidos en el monte”

Continuación de la narración de Octavio Paz Solórzano sobre su participación en el zapatismo en 1914. Tras huir de Cuernavaca, cuando las fuerzas zapatistas fueron vencidas, se encontraba vagando, junto con algunos de sus compañeros, por la sierra de Guerrero, pero cayó la noche, se perdió y no supo más ellos.

 

29 de julio: “Una noche pavorosa”

Continuación del relato: después de haberse perdido en la sierra de Guerrero, encontró arrieros que llevaban mulas cargadas y le pudieron indicar en dónde se encontraban sus compañeros, con quienes se reunió a orillas del río Balsas.

 

5 de agosto: “Nopalitos cocidos sin sal”

Continuación del relato: sobre cómo sobrevivieron él y sus compañeros, cuando se encontraban en el pueblo de San Juan, en la sierra de Guerrero, después de huir de Cuernavaca.

 

12 de agosto: “Ladrones, traidores e ingratos”

Continuación del relato: después de San Juan, Octavio Paz Solórzano y los demás se dirigieron al pueblo de Ahuacacingo, también en la sierra de Guerrero, donde se encontraron con Emilio Reyes, quien, junto con sus tropas, había cometido alta traición al robarse dinero y armas del ejército del sur, por lo que Paz y sus compañeros continuaron su camino.

 

19 de agosto: “Carranza, el otro”

Continuación del relato: siguiendo su camino por la sierra de Guerrero, Octavio Paz Solórzano y sus compañeros se encontraron a un señor de apellido Carranza que detestaba a Venustiano Carranza, no por sus ideales revolucionarios, sino porque quería acabar con la Iglesia a como diera lugar.

 

9 de septiembre: “Gral. Enrique Rodríguez”

Continuación del relato: después de cruzar toda la sierra de Guerrero, lograron llegar a la costa chica, donde quedaron maravillados por sus hermosos paisajes y mujeres.

 

16 de septiembre: “El primer combate”

Continuación del relato sobre el primer combate de los constitucionalistas contra los zapatistas.

 

23 de septiembre: “La cañada de Huemuxtitlán y la montaña de Guerrero”

Paz narra la delegación que envío Zapata hacia Estados Unidos para comprar armas y hacer la propaganda para la Revolución por medio de la prensa.

 

7 de octubre: “La cañada de Huemuxtitlán y la montaña de Guerrero II”

Sobre el fracaso en el viaje a la Costa Chica de Guerrero: decidieron recorrer los pueblos de la región de Huemuxtitlán, con el auspicio del general Galena, dando conferencias sobre la Revolución, sus propósitos y la necesidad de ayuda; consiguiendo fondos para el viaje a los Estados Unidos.

 

14 de octubre: “De cómo Zapata pactó algunas veces con Huerta, durante la época en que fue presidente don Francisco I. Madero”

Anécdota contada a Octavio Paz Solórzano en el pueblo de Huehuepiaxtla, Puebla, por una señora que le dio asilo. Refiere a que en la época del presidente Madero, se encontraba el general Zapata con sus fuerzas en dicha región, y preparaban una emboscada para Huerta, pero este segundo, sabiendo qué iba a pasar, mandó un emisario para decirle a Zapata que Madero lo había retirado del combate y que no tenía caso derramar más sangre; el jefe suriano “con toda su bondad” lo dejó ir.

 

21 de octubre: “E. Zapata no celebró ninguna trágica permuta”

Respuesta a un artículo escrito por Elías Torres en “El Porvenir”, sobre la muerte de Paulino Martínez. Octavio Paz Solórzano aclara algunas inexactitudes del relato de Torres.

 

4 de noviembre: “Félix Díaz”

Paz Solórzano cuenta que Félix Díaz mandó su adhesión a Zapata y firmó el Plan de Ayala.

 

11 de noviembre: “Una anécdota porfirista”

Narración de lo que le contó el general Almazán sobre la última vez que Ireneo Paz vio a Porfirio Díaz. En aquella ocasión, se encontraban pensando en quién podría ser su sucesor; Ireneo sugirió personajes como Limantour y Félix Díaz, pero Porfirio insistía en que Corral era la mejor opción. Paz afirmó que esa elección podría traer “funestas consecuencias”, por lo que Díaz le preguntó si lo estaba amenazando con una revolución, a lo que Ireneo sólo respondió: “yo no”.

 

NOTAS

[1] Paz, Octavio, “Prólogo: Muertes paralelas”, en: Paz Solórzano, Octavio, Emiliano Zapata, México, FCE, 2016, p.12.

[2]Entrevista de Felipe Gálvez a Octavio Paz”, Proceso, 17 de noviembre de 1984.

[3] “Secretaría del Despacho de Instrucción Pública y Bellas Artes”, Diario Oficial, 8 de julio de 1911, p. 69.

[4] “El señor Octavio Paz”, La Patria, 13 de noviembre de 1911, p. 1.

[5] “Álbum a Juárez”, La Patria, 29 de abril de 1905, p. 1.

[6] Paz Solórzano, Octavio. “Dos palabras del editor al público”, en: Álbum a Juárez, México, Imprenta Mundial, 1931.

[7] Archivo General de la Nación. Instituciones gubernamentales: época moderna y contemporánea. Archivos Presidenciales. Fondo Abelardo L. Rodríguez, caja 2, exp. 06/60.

[8] “Entrevista de Felipe Gálvez a Octavio Paz” Vid. Supra.

[9] Paz, Octavio, ob.cit., p.12.

[10] Adame, Ángel Gilberto, “El periódico de Zapata”, El Universal, 12 de mayo de 2018.

[11] Paz Solórzano, Octavio. Emiliano Zapata. México, FCE, 1936, p. 189.

[12] Womack, John. Zapata y la revolución mexicana, México, Siglo XXI, 1985, p. 302.

[13] Paz Solórzano, Octavio, “El complot de Baja California”, El Porvenir, 23 de octubre de 1933.

[14] Ídem.

Autores

  • Adame, Ángel Gilberto

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