Obras completas de Ireneo Paz. Parte III: Obra periodística

Ángel Gilberto Adame

I. El Día (1861)

 

“Periódico político y literario”

 

Fecha de publicación: 1861
Periodicidad: semanal
Lugar: Jalisco
Número de páginas: 4
Redactor responsable: Ireneo Paz
Impresión: Tipología de José M. Brambila

 

El Día

 

Aparentemente la publicación corrió a cargo de José M. Brambila, pero se ocupó de ella Ireneo Paz como responsable de la redacción. Constaba de 4 páginas a doble columna.

 

Sobre ésta, se dijo:

 

A diferencia de la Revolución de 1910, la Guerra de Tres Años sí tocó profundamente a Guadalajara. Varias veces sitiada, tanto por conservadores como por liberales, parcialmente destruida en más de una ocasión, poco tiempo había en Guadalajara para vida cultural. Las publicaciones de ese periodo salieron de las filas mismas de los liberales y conservadores. Desde estos órganos, más de polémica que de información, se libraron acerbas batallas entre ambos bandos.

 

Ejemplos de ello son La Revolución (1855), de Miguel Cruz-Aedo, Urbano Gómez y José María Vigil, periódico que a partir de 1856 se convirtió, bajo la dirección de este último, en el País, longevo trisemanario que seguiría publicándose hasta 1862; El Boletín del Ejército Republicano (1855), de José María Vigil, El Nacional (1855), órgano de los liberales puros, así como El Águila Roja (1856); asimismo, los órganos oficiales: Boletín del Estado de Jalisco (1856); Boletín de la Primera División del Ejército Federal (1859); Boletín de las Leyes de la Federación y del Estado (1860) y La Sombra de Cruz-Aedo (1861); El Día, redactado por Ireneo Paz en 1861; El 93 del mismo año 1861, ‘hoja periódica de la Montaña Terrorista’; y El Espejo, también de ese año, el cual defendía a la Constitución de 1857.[1]

 

 

II. Sancho Panza (1863)

 

En 1863, Ireneo editó este periódico festivo que “con la mayor facilidad ganó terreno en las masas”. La publicación pintó la invasión francesa con humor negro, con el propósito de provocar el repudio de la población hacia ella. Asimismo, censuró los abusos de sus correligionarios que “entibiaban el espíritu público”, haciendo especial alusión a Antonio Rojas. Dichos comentarios le valieron a Paz la prisión domiciliaria, durante la cual su residencia estuvo sitiada por los galeanos.[2]

 

 

III. El Payaso (1865)

 

“Periódico bullicioso, satírico, sentimental, burlesco, demagogo y endemoniado, que ha de hablar hasta por los codos”

 

Fecha de publicación: 2 de julio de 1865 – 17 de junio de 1866
Periodicidad: bisemanal
Lugar: Jalisco
Número de páginas: 4
Editor responsable: Eulogio Benítez
Impresión: Tipografía de José M. Brambila

 

El Payaso

 

Según relató Ireneo Paz, en Guadalajara el periodismo era incipiente. Por esa razón no había publicaciones que superaran los 300 ejemplares. Bajo la misma premisa de su antecesor, Sancho Panza, El Payaso inició su tiraje el 2 de junio de 1865. Circuló dos veces por semana, los jueves y los domingos. Se imprimió en la Tipografía de Brambila, a cargo de M. Cariel. El editor responsable fue Eulogio Benítez.

 

Fue el medio tapatío más importante durante los años de la Intervención y el Imperio.[3] De acuerdo con Napoleón Rodríguez: “Se dice que su publicación fue todo un acontecimiento ya que sus ediciones se agotaron rápidamente y Maximiliano, que tenía fama de condescender con las ideas liberales, se interesó rápidamente en la jocosa serie, solicitando para ello y por conducto del delegado imperial Jesús López Portillo, una colección de la misma. El nombre aludía a la farsa que se estaba llevando a cabo bajo los designios de Napoleón III, que impuso un imperio ridículo”.[4]

 

 

IV. El Noticioso (1866)

 

Fecha de publicación: 24 de octubre de 1866 – 21 de noviembre de 1866
Periodicidad: trisemanal
Lugar: Jalisco
Número de páginas: 4
Editor responsable: Luis Anguiano
Impresión: Tipografía de José M. Brambila

 

El Noticioso

 

El Noticioso surgió el 24 de octubre de 1866 en Guadalajara mientras Ireneo Paz esperaba una oportunidad de ir a Colima. La publicación sólo incluía noticias que llegaban de fuera y que su editor consideraba las más importantes. La relevancia de este periódico no se dio en función de las controversias que suscitara su contenido, sino a su intempestivo cierre luego de la visita de la actriz Ángela Peralta a Guadalajara, cuyas actuaciones causaron en el público mucho júbilo, especialmente en don Ireneo, quien, después de la última función y a petición de Eugenio Nicol, esposo de la cantante, le dedicó unas estrofas que exaltaron aún más al público. La que más revuelo causó fue la siguiente: “¡Ah! ¡De tantas alegrías,/ Nos quedará la memoria!…/ Hoy las penas son impías…/ Tal vez en mejores días/ Amaremos más tu gloria”. El mensaje fue interpretado como una afrenta contra las autoridades imperiales. Por si fuera poco, luego de que Ireneo Paz huyera de la algazara, ésta llegó hasta su casa clamando por él. Acto seguido, sabiendo de su suerte, salió a su balcón y pronunció una breve alocución que exhortaba a todos a pelear por la libertad. Las consecuencias de este desafío no se hicieron esperar y, por orden del comisario imperial, El Noticioso cerró sus puertas. Ante la desavenencia, Ireneo mandó fijar unas tiras en los lugares públicos dando a conocer la clausura de su periódico: “Por orden del general don Ignacio Gutiérrez se suspende la publicación de El Noticioso. Se despide de sus lectores hasta mejores días”.[5]

 

 

V. El Diablillo Colorado (1867)

 

Fecha de publicación: 1867
Periodicidad: bisemanal
Lugar: Mazatlán

 

Fue un periódico bisemanal publicado en Mazatlán para combatir a la administración del gobernador sinaloense Domingo Rubí; sin embargo, sirvió también para lanzar la candidatura de Porfirio Díaz a la presidencia de la República. “De género jocoso, promovía el apoyo al candidato de su elección, el general Ángel Martínez. Paz se definió abiertamente como opositor a la tercera reelección del presidente Juárez y su total adhesión a la candidatura de Porfirio Díaz a la presidencia de la República y la de Vicente Riva Palacio a la de la Suprema Corte de Justicia”. (Flores Milenka, ¿Lenguaje subversivo en la poesía satírica en Hispanoamérica?: El caso de Ireneo Paz (1836-1924), Universidad Veracruzana).

En sus páginas figuraron gacetillas políticas, diálogos satíricos y composiciones literarias. Continuó la tradición, iniciada durante la guerra de Independencia, de un periodismo difusor de ideas o censor de causas, político y polémico, cuyo tono se mantendría hasta entrado el siglo XX.[6]

En carta de Ireneo Paz a Apolonio Angulo, publicada el 19 de junio de 1868 en El Siglo Diez y Nueve, dijo:Redacté tres periódicos en los intervalos que dejaron libre mis ocupaciones: La PalancaEl Diablillo coloradoEl Boletín popular que se vea número por número y se encontrará que exponía mis juicios con la mayor independencia, siempre franco y siempre inexorable. Esto me hizo odioso para mis enemigos pues era un método enteramente nuevo para ellos. Nadie les había hecho oír toda la verdad”.

En palabras de Napoleón Rodríguez: “Se dice que fue recibido por el público con verdadero entusiasmo, ya que sus ediciones se agotaban y ni el mismo Paz lo pudo coleccionar; el número de sus publicaciones llegó a cincuenta”.[7]

 

VI. La Palanca de Occidente (1867)

Fecha de publicación: 23 de septiembre de 1867 – 1968
Lugar: Mazatlán

De acuerdo El Constitucional, comenzó a publicarse el 23 de septiembre de 1867. El periódico era “De claros propósitos electorales, pretendía alentar a la población de Sinaloa para que presentara candidaturas a la gubernatura” (El Siglo Diez y Nueve, 19 de junio de 1868). En nota publicada en noviembre de ese año, el periódico manifestó su tono de carácter anticlerical: “Parece que comienza a agitarse no solo en el estado sino en todo el país, escudado por las franquicias que contra la Constitución se lo han otorgado en la Convocatoria. ¡El cielo nos guarde que el buitre de las cien cabezas vuelva a meter alguna de ellas entre nosotros! ¡Dios no permitirá que volvamos a caer en sus garras, después que tanto sufrimos en los años de su nefanda dominación!”.

 

VII. El Padre Cobos (1869-1876)

 

“Periódico alegre, campechano y amante de decir indirectas… aunque sean directas”

 

Primera época

 

Fecha de publicación: 21 de febrero de 1869 – 19 de julio de 1876
Periodicidad: bisemanal
Lugar: Ciudad de México
Número de páginas: 4
Editor responsable: J. R. Torres
Impresión: Imprenta de Vicente G. Torres, Calle de San Juan de Letrán, núm. 3

 

El Padre Cobos

 

El Padre Cobos se publicó por primera vez de 21 de febrero a 20 de junio de 1869, mientras Ireneo Paz estaba en prisión en la Ciudad de México. La imprenta encargada de su publicación fue la de Vicente García Torres, ubicada en el número 3 de la Calle de San Juan de Letrán. El periódico circuló bajo el anonimato del autor durante algunos meses, pero al ser descubierto tuvo que cesarlo a cambio de la libertad.[8]

 

Sobre la detención de Ireneo se dijo:

 

Se ha estrechado la prisión del redactor de este periódico, a quien se ha encerrado en compañía de otra persona en un cuarto estrecho, sin luz y sin aire. Ayer no se le permitió recibir a su anciana madre, que tuvo que retirarse de la Diputación vertiendo lágrimas. Estos son pequeños medios de martirizar contra los cuales no hay más antídoto que la paciencia.[9]

 

La premisa en los primeros números de la publicación era la siguiente:

 

Empezamos por encomendarnos con alma, vida y corazón a lo más fuerte que hay, ha habido y habrá en todos los alrededores, esto es, al primer ministro, al alter ego del Sr. Presidente, para que salgamos con felicidad en nuestra tarea de escribir un periódico para el pueblo en son de verdad, con el fin único de hacerle bien y buena obra, refiriéndole entre probadita y probadita de sal y de pimiento, todo lo que está por pasar, si Dios no lo remedia, con menoscabo de los derechos de ese mismo pueblo a quien siempre se invoca y de quien se hace maldito el caso.

 

El periódico salía dos veces a la semana, los jueves y los domingos. A partir de junio contó con las ilustraciones de Alejandro Casarín.[10] Fue concebido como una afrenta contra Lerdo de Tejada y, según Napoleón Rodríguez, “El nombre de El Padre Cobos fue una clara imitación del humorismo español representado por un clérigo regordete y glotón –recuérdese que Lerdo fue ‘jesuita’ y amante de la buena mesa– en la caricatura de referencia se manifestaba su hondo sentido anticlerical”.[11]

El nombre de la publicación no es original de Ireneo Paz. Durante el bienio progresista en Madrid de 1854-56, se publicó un semanario homónimo, satírico muy popular “que era famoso por sus críticas punzantes y explícitas, muy atrevidas para su tiempo”. También se publicó un Padre Cobos en Santiago de Chile en 1875.

El origen del Padre Cobos se le atribuye al español Juan Eugenio Hartzenbusch, autor de una fábula así titulada:

 

Hartzenbusch escribió una graciosa fábula titulada Las indirectas del Padre Cobos, cuya acción transcurre en un convento andaluz cuyo prior, molesto por las numerosas visitas que acudían al convento, encargó al portero, apellidado Cobos, que hiciera ver con mucho tacto a los inoportunos visitantes que debían espaciar más sus visitas al convento. Así lo hizo, con sorprendente y exitoso resultado. Cuando el prior le preguntó qué indirectas había empleado con los visitantes, Cobos respondió así:

Cada quisque llevó su indirectilla y huyó de mí la incómoda cuadrilla.

─Cuénteme las discretas expresiones cuya virtud a la razón los trajo.
─Les dije la verdad: sois un atajo de tunos, de chismosos y de hambrones.
─¿A eso llamas indirectas, en efecto?
─Yo en ellas nunca fui más circunspecto.
─Pues, hermano, mentiras o verdades, sus indirectas son atrocidades.

 

 

VIII. El Libreto (1875-1876)

 

“Periódico Teatral”

 

Fecha de publicación: 1875 – 20 de enero de 1876
Periodicidad: Irregular
Lugar: Ciudad de México
Número de páginas: 4
Impresión: Tipografía del Padre Cobos, 2da de Vanegas número 6.

 

El Libreto

 

Olivia Moreno Gamboa, en “Panorama de la prensa teatral en la Ciudad de México”, apunta sobre esta publicación:

 

Tratándose del siglo XIX y de publicaciones especializadas, resulta sorprendente que su frecuencia fuera tan continua. Esto se explica porque dichos órganos tuvieron como principal objetivo dar a conocer a sus lectores los argumentos de las obras que iban a presenciar en el teatro, de ahí que sus editores adoptaran la política de publicarlos precisamente los días en que había función.

 

Se podía adquirir desde las 4 de la tarde en el pórtico del Teatro Principal, antes de la función de la ópera. Pero además de venderse fuera o dentro del teatro, debió leerse también allí mismo, entre los entreactos de las obras o durante la función. Y es que no debemos olvidar que incluyó en sus páginas los argumentos de las obras que se representaban en los teatros.

 

Tal parece que fue un órgano subvencionado por un teatro. Fundado en 1875 por Ireneo Paz, Adolfo I. Alegría y Clemente Villaseñor, este bisemanario se propuso dar a conocer los argumentos de las óperas que se montaran en el Teatro Principal. Además, se comprometió a publicar las biografías y retratos de los principales artistas de las compañías. Sin embargo, no sabemos si efectivamente llegó a publicar ese material, debido a que no localizamos su primer tomo. Los cinco ejemplares que se conservan del segundo tomo presentan los argumentos de las obras que ofreció la compañía de “zarzuela francesa” (es decir, de ópera bufa) que actuaba en el Teatro Arbeu.[12]

 

 

IX. El Progreso (1876)

 

“Periódico independiente, político, literario y de avisos”

 

Fecha de publicación: 1876
Periodicidad: Diaria
Lugar: Brownsville, Texas
Número de páginas: 4
Impresión: Imprenta del Progreso
Propietario: Jesús González Dena

 

El Progreso

 

Luego de que expusiera las infracciones constitucionales que Lerdo de Tejada había cometido con su aprehensión, Ireneo Paz fue desterrado a la Habana el 2 de mayo de 1876. No obstante, se instaló en Brownsville, donde se hizo cargo de El Progreso, de octubre a diciembre de ese año, en la imprenta de Jesús González Dena, amigo suyo. La publicación circulaba desde dos años antes. Ireneo publicó en este periódico algunos poemas, a través de los cuales “Cambia su imagen por la de un hombre amoroso, admirador de las mujeres, pero también refleja su irremediable soledad al sobrevivir en un territorio desconocido”.[13] Asimismo, escribió diversas editoriales contra de Lerdo y su gobierno.[14]

 

En el número de 15 de diciembre, Ireneo Paz se despidió del público con las siguientes palabras:

 

Escribimos hoy las últimas líneas en las columnas del Progreso, que tuvo a bien darnos hospitalidad durante cuatro meses, cuya redacción tenemos el sentimiento de dejar porque ya podemos regresar a nuestros aduares de donde nos arrojó el Sr. Lerdo de Tejada.

 

Una vez lanzados de nuestro país por el delito de haber escrito un periódico que no era del agrado del Sr. Lerdo de Tejada,[15] aunque estuviéramos amparados por las leyes que protegen la libertad de la prensa, ocupamos tres meses de nuestro destierro en visitar la Exposición de Philadelphia y las principales poblaciones de los Estados Unidos, viniéndonos en seguida a esta ciudad para ayudar a nuestra causa en la esfera que pudiéramos. Se nos franquearon las columnas del Progreso, entramos a su redacción con placer y durante cuatro meses hemos contribuido con nuestro óbolo a la empresa grandiosa que acaba de triunfar en la República.

 

Nos despedimos pues, y no decimos adiós a nuestros lectores, puesto que es probable que sigamos escribiendo alguna otra publicación en la capital, sino simplemente ¡hasta la visa![16]

 

 

X. La Patria (1876-1914)

 

Fecha de publicación: 15 de marzo de 1876 – 26 de agosto de 1914
Periodicidad: Diaria
Lugar: Ciudad de México
Número de páginas: 4
Impresión: Tipografía de Ireneo Paz

 

La Patria

 

La publicación más importante y redituable para Ireneo Paz, tanto económica como políticamente hablando, fue, sin duda alguna, La Patria. El periódico vio la luz el 15 de marzo de 1877, sustituyendo a El Padre Cobos. Ireneo se propuso hacer, según explicó en la presentación de su nuevo diario, “una publicación más amplia, que pueda abarcar todas las cuestiones que se agitan, que discuta los principios que ha adoptado la nación para el régimen de su gobierno”. Además, esta vez prometió que la publicación no obedecería a ninguna inclinación por algún partido político, sino que “trataría de los verdaderos intereses de la patria (…) con lo cual queda explicado el porqué del nombre de este diario”.

 

Durante el tiempo que se editó, La Patria mudó ocasionalmente su sede. Asimismo, cambió de propietario en dos ocasiones. Desplegamos la cronología a continuación:

 

OFICINAS FECHA INICIO FECHA FINALIZACIÓN
 

Primera calle de San

Francisco, número 13

 

 

15 de marzo de 1877

 

 

30 de diciembre de 1878

 

Escalerillas, 7

 

31 de diciembre de 1878

 

30 de diciembre de 1882

 

Segunda de Independencia, 2

 

1 de enero de 1883

 

29 diciembre de 1885

 

Callejón de Santa Clara, 6

 

30 de diciembre de 1885

 

29 de marzo de 1892

 

Segunda calle del Relox 4

(calle norte 7, número 127)

 

30 de marzo de 1892

 

30 de abril 1908

 

1ª de Hulboldt, 431[17]

 

1 de mayo de 1908

 

28 junio 1908

 

Puerta Falsa Santo Domingo, 5

 

29 junio 1908

 

21 de julio 1908

 

2da de San Diego, 15 /

2da Zarco, 803

 

22 julio 1908

 

25 noviembre 1908

 

Séptima de Mina, 135

 

26 noviembre 1908

 

25 de diciembre 1908

 

Segunda calle del Relox 4

(calle norte 7, número 127)

 

2 julio 1909[18]

 

7 marzo 1910

 

Segunda del Relox 23, antes 4

 

8 marzo 1910 [19]

 

18 de agosto de 1911[20]

 

Tercera de Revillagigedo, 37[21]

 

25 de agosto de 1911[22]

 

11 de agosto de 1913

 

Segunda de Allende, 42

 

12 de agosto de 1913

 

26 de agosto de 1914

 

Cuarta de Donceles,

89 (Despacho)

 

9 de septiembre de 1914

 

26 de agosto de 1914

 

 

XI. La Patria Festiva (1879)

 

Fecha de publicación: 5 de enero de 1879 – 26 de agosto de 1879
Periodicidad: Semanal
Lugar: Ciudad de México
Número de páginas: 4
Impresión: Oficinas de La Patria. Escalerillas 7

 

La Patria Festiva

 

En La Patria Festiva, Ireneo Paz adoptó un cariz de tonos irónicos, pero sobre todo mordaces contra la sociedad y la política de la época. En ella reunía chistes, caricaturas y notas breves acompañadas de versos satíricos que las complementaban.

 

El periódico duró sólo 8 meses y fue sustituido por El Padre Cobos en su cuarta época. En el último número aparece la siguiente justificación: “Como habíamos anunciado a nuestros lectores, con este número cesa ‘La Patria Festiva’, y en su lugar sale los domingos ‘La Patria’ como en los demás días de la semana, con las mejoras que van a introducirse en el próximo septiembre. No siendo justo que los lectores amantes de la trisca y el fandango carezcan de un periódico de caricaturas, tenemos el gusto de anunciar hoy la cuarta época del Padre Cobos, periódico que aparecerá, tan luego como se reúna el número conveniente de pedidos”.

 

 

XII. La Patria Ilustrada (1883-1896)

 

Fecha de publicación: 1883 – 29 de junio de 1896
Periodicidad: Semanal
Lugar: Ciudad de México
Número de páginas: 14-18
Impresión: Oficinas de La Patria. Escalerillas 7

 

La Patria Ilustrada

 

La Patria Ilustrada fue un semanario especial para los suscriptores de La Patria, en cuyas páginas se publicaban novelas por entrega, ya fueran originales de Ireneo Paz, traducciones de Arturo Paz o colaboraciones especiales, así como poesías y episodios históricos. En esta revista participaron diversos miembros de la familia Paz, como Amalia. Asimismo, José Guadalupe Posada fue su ilustrador entre 1888 y 1890. Las portadas presentaban grabados de personajes de la historia, de la política y de la cultura en México.

 

 

XIII. The Mexican Graphic (1884-1885)

 

Fecha de publicación: 1884 – febrero 1885
Periodicidad: Semanal
Lugar: Nueva Orleans
Responsables: Ireneo Paz, Arturo Paz

 

The Mexican Graphic

 

Distribuido durante la Exposición de Nueva Orleans de 1884, fue presentado ante el público y los medios como el único semanario mexicano “escrito en perfecto inglés”[23] que ofrecía una oportunidad inmejorable para anunciar cualquier industria o empresa mexicana con deseos de expandirse a la nación del norte. De manera extraoficial, la publicación era una versión en inglés de La Patria Ilustrada, con toques mucho más acentuados de propaganda política; junto a éste, Arturo también estaba encargado de distribuir una biografía del general Porfirio Díaz editada por Ireneo.

 

Para comenzar la distribución de The Mexican Graphic, Arturo recibió 800 ejemplares por conducto de su padre. En la carta que anunciaba el envío, Ireneo dio a su hijo instrucciones específicas de entregar el ejemplar en los periódicos locales con el objetivo de promocionarlo, así como de distribuirlo en la calle, en los puestos y en donde fuera posible a un precio de 15 centavos por unidad. Resulta curioso que los delegados de la exposición no recibieran indicaciones específicas de ponderar la distribución del semanario y la biografía. Incluso los encargados de la oficina de asuntos relacionados con la exposición en la Ciudad de México se mostraron extrañados cuando Ireneo acudió a ellos para solicitar la asignación de un quiosco exclusivo para dicho propósito “pues ese [había sido] cabalmente el objeto de las recomendaciones del Gral. Díaz”.  Tal parece que el interés propagandístico era el verdadero móvil del editor quien, además, en un principio asumió los gastos de imprenta. Sin embargo, ante las dificultades, el gobierno auspició la publicación, aunque ello no consiguió mantenerla a flote, pues hacia febrero de 1885 dejó de imprimirse de manera definitiva.

 

XIV. Arte y Labor (1910-1911)

 

Fecha de publicación: 1910-1911
Periodicidad: Semanal
Lugar: Ciudad de México
Número de páginas:
Responsable: Ireneo Paz

 

Se lee en varios números de La Patria en los años de 1910 a 1911:

 

Usted que es un intelectual, adorador de las bellas letras y de las pinturas exquisitas de las crónicas espirituales y frívolas, de la música selecta y de otras mil cosas que satisfacen el espíritu, suscríbase a Arte y Labor, que es la única Revista en la República Mexicana, que trata de estos asuntos.

Oficinas provisionales: 2ª del Reloj, 23.

El Tiempo de 30 de marzo de 1910, página 6, dijo:

 

Nuevo periódico literario. Sabemos que en los primeros días del próximo mes de abril saldrá a la luz pública un nuevo semanal intitulado Arte y Labor, y destinado a tatar asuntos de arte, literarios, teatrales y gráficos. La dirección y redacción del nuevo colega está, según se nos informa, encomendada a un grupo de personas idóneas y entusiastas, y cuenta con la colaboración de plumas cultas y acreditadas, para la parte literaria, así como la dirección de consejeros artísticos reputados para la parte gráfica.

Esperamos al futuro colega y le deseamos, de antemano, un éxito feliz en su labor.

 

La Patria, el 12 de abril de 1910, en su página 1:

 

Arte y Labor. Un grupo entusiasta de intelectuales ha comenzado a publicar esa revista. El primer número de Arte y Labor semanario ilustrado, promete colocarse en primera línea entre las de su género en la República: El sábado último con motivo de haberse lanzado a la luz este nuevo paladín del intelecto, aquí en nuestras oficinas celebraron los Sres. Marcos E. Becerra, A. Mediz Bolio, Teodomiro Vargas y José Alfaro A. una sencilla fiesta que se prolongó después en la calle de Siete Príncipes número 16, para celebrar la inauguración de los trabajos.

De esperarse es que dados los elementos intelectuales y artísticos con que se cuenta, será Arte y Labor una publicación que honre a la Prensa Mexicana.

 

La Patria, 12 de enero de 1911:

El semanario ilustrado que dirige nuestro Director, y que ha tenido muy buena aceptación, no sólo en los círculos de hombres de letras, sino también en todas las clases de nuestra sociedad, que ya se han acostumbrado a leer prosa escogida y versos exquisitos de poetas nacionales y extranjeros, ha (ilegible) notablemente. Último número es una prueba de ello: artículos, poesías, notas de actualidad, retratos de intelectuales conocidos, clichés de paisajes, todo, en una palabra, que es seleccionado con escrupulosidad, hace interesante la lectura de la revista a que nos referimos en las presentes líneas.

Arte y Labor, repetimos, que de día en día va aumentando en circulación, continuará siendo el periódico del bufete y del hogar, pues entre este semanario ilustrado y los papasales que vuelan por ahí, sin éxito alguno, – como que se han constituido en hacer la propaganda de lo más asqueroso y pestilente, – hay una enorme, una gran diferencia.

La publicación que edita esta casa, muy en breve dará gratas sorpresas a sus lectores. El poeta Don Ranulfo Penagos,[24] nuevo Secretario de Redacción de Arte y Labor, se tiene en estudio varios proyectos. Dadas las aptitudes y conocimientos que en el modero periodismo tiene el literato chiapaneco, no dudamos que la revista mejorará notablemente.

Acerca de su duración, en La Patria (21 de febrero de 1912) se anotó tras la reproducción de una carta dirigida a Arte y Labor:

 

Aunque la carta que hemos insertado está dirigida al periódico “Arte y Labor”, que ya no se publica, pero que quizás volverá a editarse, aceptamos la idea para nuestras demás publicaciones…

 

 

XV. Otras publicaciones

 

Publicaciones en las que solo fue colaborador y de las que se tiene constancia por medio de diversos testimonios que las mencionan de paso, pero cuyos ejemplares no han sido ubicados y se cuenta con muy poca información sobre su contenido.[25]

 

En Guadalajara:

 

El Independiente (1857). Según José F. Godoy, Ireneo Paz fundó en compañía de Alfonso Lancaster Jones este periódico “de ideas democráticas”.

• La República (1861). Fue colaborador junto con Alfonso Lancaster Jones, Aurelio Luis Gallardo, Clemente Villaseñor y José María Delgado.

Boletín de la Guardia Nacional. (1861-¿1862?). De acuerdo con José. F. Godoy, Ireneo “escribió luchando por las leyes de Reforma y la Constitución de 57, los siguientes periódicos Boletín de la Guardia NacionalLa Revolución, El DíaEl Voto del Pueblo.

La Revolución (1861-¿1862?). Ver nota anterior.

El Voto del Pueblo (1861-¿1862?). Ídem.

 

En Colima:

 

Periódico Oficial. Es muy probable que se trate de la Aurora del Progreso, sin embargo, aparece en la lista de publicaciones recuperadas por Napoleón Rodríguez.

La Aurora del Progreso (1862-1864). Fue el periódico oficial de Colima, antes de que se llamara El Estado de Colima. (Ríos de la Mora, Nora P., Mujeres que escriben: textos femeninos en la literatura regional 1880-1910. Tesis, Universidad de Colima).

El Pensamiento Público. Posteriormente llamado La Independencia. (Huerta Sanmiguel, Roberto, De mala nota: periodismo del siglo XIX en Colima: compilación, Universidad de Colima, 1988).

La Independencia. Ver nota anterior.

 

En Sinaloa:

La Insurrección

El Boletín Popular (1867). Véase carta de Ireneo Paz a Apolonio Angulo, publicada el 19 de junio de 1868 en El Siglo Diez y Nueve.

En México:

 

El Pegaso

El Combate (1876). El 30 de enero de 1876, La Voz de México publicó que “con este título aparecerá un nuevo periódico de oposición. Lo redactan los Sres. D. Ireneo Paz, Don Enrique Chávarri, Don Manuel M. Romero y D. Guillermo Rivera y Río. Sea bienvenido”.

El Reservista. (1902) Periódico militar. Eran responsables Paz y Emilio E. García.

 

NOTAS

[1] Del Palacio Montiel, Celia, Siete regiones de la prensa en México 1792-1950, México, Miguel Ángel Porrúa, 2006, p.116.

[2] Paz, Ireneo, Algunas campañas, México, Fondo de Cultura Económica, 1997, p.31.

[3] Del Palacio Montiel, ob. cit., p.117.

[4]  Rodríguez, Napoleón, Ireneo Paz. Letra y espada liberal, México, Fontamara, 2002, p.45.

[5] Paz, ob.cit., p.146

[6] Carmona Dávila, Doralicia, Memoria Política de México.

[7] Rodríguez, ob.cit., p.49

[8] Pi-Suñer Llorens, Antonia, “Entre la historia y la novela. Ireneo Paz”, ob.cit., p.383.

[9] “A última hora”, El Padre Cobos, Tomo 1, Núm. 35, 20 de junio de 1869, p.4.

[10] (1840-1907) Escultor y caricaturista, autor de las estatuas de los Indios Verdes en 1890.

[11] Rodríguez, ob.cit., p.51.

[12] Moreno Gamboa, Olivia, “Panorama de la prensa teatral en la ciudad de México”, Boletín del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM, vol. XI, NÚMS. 1 Y 2, México, primer y segundo semestres de 2006.

[13] Gómez, Marte R.; Ramos Aguirre, Francisco, Ensayo tamaulipeco del siglo XX, México, Instituto Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, 2000, p.197.

[14] Catálogo de documentos-carta de la Colección de Porfirio Díaz, marzo 1876-noviembre 1885: tesis, vol.3, México, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 2000, p.38.

[15] Se refiere al Padre Cobos.

[16] Paz, Ireneo, “Despedida”, El Progreso, Brownsville, 15 de diciembre de 1876, p.2

[17] En esta fecha el periódico lo adquiere Emeterio de la Garza Jr.: “Hemos adquirido el periódico La Patria para restaurarlo en su antiguo prestigio, mejorarlo y ampliarlo. La Patria tendrá próximamente imprenta, prensas, linotipos y rotativas propias, tirará quince mil ejemplares diarios, con ocho páginas, servicio telegráfico y cablegráfico oportuno, universal y exclusivo, información nutrida y variada y procurará servir bien y satisfacer a sus lectores. La Patria aparecerá todos los días a las 5 a. m. La Dirección, Redacción y Administración de La Patria han quedado establecidas en la casa N° 431 de la 1ª calle de Humboldt”. La Patria, 30 de abril de 1908.

[18] La dirección de Emeterio de la Garza concluye el 25 de diciembre de 1908 con el número 210 de la segunda época. El periódico no se vuelve a publicar sino hasta el 2 de julio de 1909, con Ireneo Paz como propietario. La continuidad de la publicación se retoma en el número 9406. No se publica en ese periodo.

[19] Parece ser que en este tiempo cambió la numeración de la calle del Relox. Ireneo no anuncia cambio de domicilio de las oficinas o la imprenta.

[20] Del 1 al 23 de mayo de 1911 Arturo Paz asume la dirección política de la Patria; Octavio Paz queda como gerente. Posteriormente, Ireneo retoma el cargo.

[21] En el inventario de los bienes de Rosa Solórzano, contenido en su testamento, en la lista de pasivos aparece el inmueble de la tercera Revillagigedo 73 (37, según La Patria) como un crédito en litigio “que tiene Felipe Martel en contra de la sociedad, por rentas insolutas de la casa N° 73 de la 3ª calle de Revillagigedo de la ciudad de México, según consta en el instructivo del Juzgado Sexto de lo Civil que conoce del negocio en la vía sumaria”. Testamento de Rosa Solórzano de Paz, sección segunda, 8 de mayo de 1916, folio 228427.

[22] “Con motivo de la mudanza de nuestros talleres, no pudimos publicar La Patria en estos días pasados.

Habíamos tomado las precauciones necesarias para que sólo el sábado de la semana anterior no se publicara el número de ese día; pero dificultades imprevistas como la conexión de la fuerza motriz que nos e hizo pronto según habíamos arreglado y el haberse roto una prensa, hacen que hasta ahora nos encontremos en condición de continuar nuestro trabajo que van a ser en lo sucesivo de muy grande importancia política con motivo de la lucha electoral en la que vamos a tomar parte de un modo resuelto”. La Patria, 25 de agosto de 1911, p.1.

[23] Ireneo Paz. (15 de noviembre de 1884). “The Mexican Graphic”. La Patria, Diario de México. Ciudad de México, año VIII, núm. 2269, p. 2.

[24] Ocosingo, Chiapas, 1889 – Ciudad de México, 1946. Jefe de redacción de La Patria. Director de Arte y labor y Chiapas nuevo. Corresponsal de El Universal, El Demócrata, Excélsior y El Pueblo durante la Revolución. Fundó el Semanario Soconusco.

[25] Las publicaciones que se enlistan aparecen en la obra de Napoleón Rodríguez. Se añaden otras fuentes que también las mencionan.

Autores

  • Adame, Ángel Gilberto

Tipología

  • Conversación
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