Nocturno de San Ildefonso

Octavio Paz

Barandales del Colegio de San Ildefonso.

 

1

Inventa la noche en mi ventana
………………………………..otra noche
otro espacio:
…………….fiesta convulsa
en un metro cuadrado de negrura.
…………………………………..Momentáneas
confederaciones de fuego,
…………………………..nómadas geometrías,
números errantes.
………………….Del amarillo al verde al rojo
se desovilla la espiral.
………………………Ventana:
lámina imantada de llamadas y respuestas,
caligrafía de alto voltaje,
mentido cielo/infierno de la industria
sobre la piel cambiante del instante.

Signos-semillas:
…………………la noche los dispara,
suben,
……..estallan allá arriba,
…………………………..se precipitan,
ya quemados,
………………en un cono de sombra,
……………………………………..reaparecen,
lumbres divagantes,
…………………….racimos de sílabas,
incendios giratorios,
…………………….se dispersan,
…………………………………..otra vez añicos
La ciudad los inventa y los anula.

Estoya la entrada de un túnel.
Estas frasesperforan el tiempo.
Tal vez yo soy ese que espera al final del túnel.
Hablo con los ojos cerrados.
…………………………….Alguien
ha plantado en mis párpados
un bosque de agujas magnéticas,
………………………………….alguien
guía la hilera de estas palabras.
………………………………..La página
se ha vuelto un hormiguero.
…………………………….El vacío
se estableció en la boca de mi estómago.
………………………………………….Caigo
interminablemente sobre ese vacío.
…………………………………….Caigo sin caer.
Tengo las manos frías,
………………………los pies fríos
—pero los alfabetos arden, arden.
…………………………………..El espacio
se hace y se deshace.
…………………… ..La noche insiste,
la noche palpa mi frente,
…………………………palpa mis pensamientos.
¿Qué quiere?

 

 

2

Calles vacías, luces tuertas.
…………………………….En una esquina
el espectro de un perro.
………………………..Busca, en la basura,
un hueso fantasma.
…………………..Gallera alborotada:
patio de vecindad y su mitote.
………………………………México, hacia 1931.
Gorriones callejeros,
……………………..una bandada de niños
con los periódicos que no vendieron
……………………………………..hace un nido
Los faroles inventan,
……………………..en la soledumbre,
charcos irreales de luz amarillenta.
……………………………………Apariciones,
el tiempo se abre:
………………….un taconeo lúgubre, lascivo:
bajo un cielo de hollín
………………………la llamarada de una falda

C’est la mort —ou la morte…
………………………………El viento indiferente
arranca en las paredes anuncios lacerados.

A esta hora
…………..los muros negros de San Ildefonso
son negros y respiran:
………………………sol hecho tiempo,
tiempo hecho piedra,
……………………..piedra hecha cuerpo.
Estas calles fueron canales.
……………………………Al sol,
las casas eran plata:
…………………….ciudad de cal y canto,
luna caída en el lago.
………………………Los criollos levantaron,
sobre el canal cegado y el ídolo enterrado,
otra ciudad
…………..-no blanca: rosa y oro-
idea vuelta espacio, número tangible.
………………………………………La asentaron
en el cruce de las ocho direcciones,
…………………………,,,,,,,,,……sus puertas
a lo invisible abiertas:
……….,,,,,,,,,,……….el cielo y el infierno.

Barrio dormido.
……………,,…,Andamos por galerías de ecos,
entre imágenes rotas:
……………..,,,,.,……nuestra historia.
Callada nación de las piedras.
……………………………….Iglesias,
vegetación de cúpulas,
……………………….sus fachadas
petrificados jardines de símbolos.
…………………………………..Embarrancados
en la proliferación rencorosa de casas enanas,
palacios humillados,
……………………..fuentes sin agua,
afrentados frontispicios.
………………………..Cúmulos,
madréporas insubstanciales:
……………………………..se acumulan
sobre las graves moles,
……………………….vencidas
no por la pesadumbre de los años,
por el oprobio del presente.

……………………………Plaza del Zócalo,
vasta como firmamento:
………………………..espacio diáfano,
frontón de ecos.
………………..Allí inventamos,
entre Aliocha K. y Julian S.,
……………………………..sinos de relámpago
cara al siglo y sus camarillas.
………………………………Nos arrastra
el viento del pensamiento,
…………………………..el viento verbal,
el viento que juega con espejos,
………………………………..señor de reflejos,
constructor de ciudades de aire,
…………………………………geometrías
suspendidas del hilo de la razón.

………………………………….Gusanos gigantes:
amarillos tranvías apagados.
……………………………..Eses y zetas:
un auto loco, insecto de ojos malignos.
……………………………………….Ideas,
frutos al alcance de la mano.
……………………………..Frutos: astros.
…………………………………………….Arden.
Arde, árbol de pólvora,
……………………….el diálogo adolescente,
súbito armazón chamuscado.
………………………….,,,,.12 veces
golpea el puño de bronce de las torres.
…………………………,,,,…..,,,,,,…..La noche
estalla en pedazos,
……………..,,,…..los junta luego a sí misma,
intacta, se une.
……………..,..Nos dispersamos,
no allá en la plaza con sus trenes quemados,
………………………,,,,,,,,,,……………….aquí,
sobre esta página: letras petrificadas.

 

 

3

El muchacho que camina por este poema,
entre San Ildefonso y el Zócalo,
es el hombre que lo escribe:
…………………………….esta página
también es una caminata nocturna.
……………………………………Aquí encarnan
los espectros amigos,
……………………..las ideas se disipan.

El bien, quisimos el bien:
…………………………..enderezar al mundo.
No nos faltó entereza:
……………………..nos faltó humildad.
Lo que quisimos no lo quisimos con inocencia.
Preceptos y conceptos,
……………………….soberbia de teólogos:
golpear con la cruz,
……………………fundar con sangre,
levantar la casa con ladrillos de crimen,
decretar la comunión obligatoria.
………………………………….Algunos
se convirtieron en secretarios de los secretarios
del Secretario General del Infierno.
…………………………………….La rabia
se volvió filósofa,
…………………su baba ha cubierto al planeta.
La razón descendió a la tierra,
tomó la forma del patíbulo
……………………………—y la adoran millones.
Enredo circular:
………………..todos hemos sido,
en el Gran Teatro del Inmundo,
jueces, verdugos, víctimas, testigos,
…………………………………….todos
hemos levantado falso testimonio
………………………………….contra los otros
y contra nosotros mismos.
…………………………..Y lo más vil: fuimos
el público que aplaude o bosteza en su butaca.
La culpa que no se sabe culpa,
………………………………..la inocencia,
fue la culpa mayor.
…………………..Cada año fue monte de huesos.

Conversiones, retractaciones, excomuniones,
reconciliaciones, apostasías, abjuraciones,
zig-zag de las demonolatrías y las androlatrías,
los embrujamientos y las desviaciones:
mi historia,
…………..¿son las historias de un error?
La historia es el error.
………………………La verdad es aquello,
más allá de las fechas,
……………………….más acá de los nombres,
que la historia desdeña:
………………………..el cada día
latido anónimo de todos,
…………………………latido
único de cada uno—,
……………………..el irrepetible
cada día idéntico a todos los días.
…………………………………..La verdad
es el fondo del tiempo sin historia.
……………………………………El peso
del instante que no pesa:
…………………………unas piedras con sol,
vistas hace ya mucho y que hoy regresan,
piedras de tiempo que son también de piedra
bajo este sol de tiempo,
sol que viene de un día sin fecha,
…………………………………..sol
que ilumina estas palabras,
……………………………sol de palabras
que se apaga al nombrarlas.
…………………………….Arden y se apagan
soles, palabras, piedras:
…………………………el instante los quema
sin quemarse.
………………Oculto, inmóvil, intocable,
el presente —no sus presencias— está siempre.

 

Entre el hacer y el ver,
……………………….acción o contemplación,
escogí el acto de palabras:
……………………………hacerlas, habitarlas,
dar ojos al lenguaje.
…………………….La poesía no es la verdad:
es la resurrección de las presencias,
……………………………………..la historia,
transfigurada en la verdad del tiempo no fechado.
La poesía,
………….como la historia, se hace;
……………………………………..la poesía,
como la verdad, se ve.
………………………La poesía:
………………………………….encarnación
del sol-sobre-las-piedras en un nombre,
…………………………………………disolución
del nombre en un más allá de las piedras.

 

La poesía,
………….puente colgante entre historia y verdad,
no es camino hacia esto o aquello:
……………………………………es ver
la quietud en el movimiento,
……………………………..el tránsito
en la quietud.
………………La historia es el camino:
no va a ninguna parte,
………………………todos lo caminamos,
la verdad es caminarlo.
………………………..No vamos ni venimos:
estamos en las manos del tiempo.
…………………………………..La verdad:
sabernos,
…………desde el origen,
…………………………..suspendidos.
Fraternidad sobre el vacío.

 

 

4

Las ideas se disipan,
……………………..quedan los espectros:
verdad de lo vivido y padecido.
Queda un sabor casi vacío:
……………………………el tiempo
—furor compartido—
………………………el tiempo
—olvido compartido—
……………………….al fin transfigurado
en la memoria y sus encarnaciones.
…………………………………….Queda
El tiempo hecho cuerpo repartido: lenguaje.

En la ventana
……………..simulacro guerrero,
…………………………………..se enciende y apaga
el cielo comercial de los anuncios.
……………………………………Atrás
apenas visibles,
………………..las constelaciones verdaderas.
Aparece,
…………entre tinacos, antenas, azoteas,
columna líquida,
…………………más mental que corpórea,
cascada de silencio:
…………………….la luna.
……………………………..Ni fantasma ni idea:
fue diosa y es hoy claridad errante.

Mi mujer está dormida.
……………………….También es luna,
claridad que transcurre
………………………..—no entre escollos de nubes,
entre las peñas y las penas de los sueños:
también es alma.
…………………Fluye bajo sus ojos cerrados,
desde su frente se despeña,
……………………………torrente silencioso,
hasta sus pies,
………………en sí misma se desploma
y de sí misma brota,
…………………….sus latidos la esculpen
se inventa al recorrerse,
………………………..se copia al inventarse
entre las islas de sus pechos
…………………………….es un brazo de mar,
su vientre es la laguna
………………………donde se desvanecen
la sombra y sus vegetaciones,
………………………………fluye por su talle,
sube,
……..desciende,
…………………en sí misma se esparce,
…………………………………………..se ata
a su fluir,
…………se dispersa en su forma:
también es cuerpo.
…………………..La verdad
es el oleaje de una respiración
y las visiones que miran unos ojos cerrados:
palpable misterio de la persona.

La noche está a punto de desbordarse.
……………………………………….Clarea.
El horizonte se ha vuelto acuático.
……………………………….,….Despeñarse
desde la altura de esta hora:
…………………………….¿morir
será caer o subir,
…………………una sensación o una cesación?
Cierro los ojos,
……………….oigo en mi cráneo
los pasos de mi sangre,
……………………….oigo
pasar el tiempo por mis sienes.
………………………………..Todavía estoy vivo.
El cuarto se ha enarenado de luna.
……………………………………Mujer:
fuente en la noche.
……………………Yo me fío a su fluir sosegado.

 

 

 

Nota [del autor]

 

La Escuela Nacional Preparatoria ocupa el antiguo Colegio de San Ildefonso, construido por los jesuitas a mediados del siglo XVII y expropiada por el gobierno liberal en el siglo XIX. Es uno de los edificios más hermosos de la Ciudad de México pero, como dice el historiador Manuel Toussaint, ha sido «mal adaptado a su función actual y ha sufrido graves daños» (Arte colonial de México, 1962).

(“un cielo de hollín/ la llamarada de una falda” es Ramón López Velarde: «Día 13»)

(“C’est la mort –ou la morte…” es Gérard de Nerval: «Artémis».)

 

****

 

(Notículas

 

• El “Nocturno de San Ildefonso” se publicó por primera vez en el número 36 (septiembre de 1974) de la revista Plural.

 

• En una carta (inédita) a su amigo Charles Tomlinson, en la que le dice haber terminado el poema, Paz dice sufrir de un ataque de “acedia, la enfermedad negra que nos hace sentarnos en un sillón sin hacer nada, excepto comernos y recomernos con el pensamiento”.

 

• Como en casi todos los poetas modernos, la ciudad es escenario principal del poema y, a veces, su protagonista. No fueron pocas las ocasiones en que Paz dialogó con ciudades amadas o temidas, como en algunos poemas de La estación violenta (1958), donde respiran Venecia, París, Aviñón, Nueva Dehli, Ginebra…

Su diálogo más frecuente e intenso fue con la mutante Ciudad de México. “Entrada en materia” y “El mismo tiempo” –ambos de Días hábiles. 1958-1961 son poemas que prefiguran  el “Nocturno de San Ildefonso”, escrito a su regreso a México luego de un apartamiento de doce años. Ese retorno lo llevó a escribir otros poemas memoriosos que deambulan por la capital, como “Vuelta” y “Petrificada petrificante”, que se recogieron junto a “Nocturno de San Ildefonso” en Vuelta (1969-1975), libro que se publicó en 1976, un año después de Pasado en claro, su honda inmersión autobiográfica. Más tarde aún, escribirá otros poemas de triple caminata –por su memoria, por su ciudad y por la escritura– como “Hablo de la ciudad”, “1930: Vistas fijas” y “Pilares”, que se recogen en Árbol adentro, libro de 1987.

 

• Paz escribió el poema cuando vivía en el departamento 601 del edificio con el número 143 de la calle de Río Lerma en la colonia Cuauhtémoc de la Ciudad de México, a unas cuadras del Ángel de la Independencia de la Avenida Paseo de la Reforma. Vivir en el sexto piso es la razón por la desde la ventana se miran azoteas, tinacos, anuncios publicitarios…

 

• En una conferencia en El Colegio Nacional el 20 de marzo de 1975, Paz dijo que el poema:

Alude a la Escuela Nacional Preparatoria, donde yo estudié en la década de los treinta. Está dividido en cuatro partes. La primera es una visión de la ciudad de noche, ahora en la década de los setenta. La segunda, el México de mis años de estudiante por este rumbo de la ciudad: nuestras caminatas y conversaciones nocturnas en las que mezclábamos los personajes reales con los literarios: Alyosha Karamazov, Julián Sorel, Salvador Monsalud eran nuestros amigos; las utopías filosóficas y políticas. La tercera parte se refiere a nuestras ilusiones políticas y sociales, la poesía frente a la historia y frente a la contemplación: es decir, el poeta entre (para emplear la frase famosa de Koestler) «el comisario y el yogui»[1]. La cuarta parte es el regreso a la visión del principio y a mí mismo[2].

 

Aquí puede leerse lo que Adolfo Castañón ha escrito sobre el tema San Ildefonso, incluyendo su recordatorio de que hay un poema de Alfonso Reyes, publicado en 1946, “que en cierto modo se encabalga sobre el poema de Reyes”. El de Reyes es aquel en el que figura el célebre verso “no soy yo quien vuelve,/ sino mis pis esclavos”. Como en el poema de Paz, en el de Reyes también aparecen paseantes, fachadas de edificios, la muerte como zumo final de la ciudad.

 

• En carta a Pere Gimferrer, Paz menciona al “más bien elegiaco Nocturno de San Ildefonso”. Cuando el poemario Vuelta iba a ser publicado en España, Paz le sugirió a Gimferrer poner en la portada una foto del edificio de San Ildefonso. Gimferrer le dedicó al poema un ensayo en el que anota:

la estructura del texto es circular. […] Cierta noche, en México, el poeta contempla la ciudad por la ventana mientras su mujer duerme; reflexiona acerca del propio pasado y del pasado de aquellos que con él lo vivieron, reflexiona –por ende– acerca del sentido de la Historia; regresa luego, tras este recorrido por el ayer y por el mundo de las ideas, al instante concreto y tangible en que inició el trayecto – otra forma de “itinerario”–: la noche, la mujer dormida, el cuarto.[3]

 

• El poema tiene un lugar preponderante en el libro de ensayos de Hugo Verani Octavio Paz: El poema como caminata (México: Fondo de Cultura Económica, 2013), sobre todo en el capítulo “Una caminata nocturna”.

 

• Robert Motherwell publicó Three Poems de Octavio Paz –el “Nocturno de San Ildefonso”, “Vuelta,” y “Piel/Sonido del mundo” en traducción de Elliot Weinberger– en un libro de artista que publicó Limited Editions Club (1988) con 27 litografías y en un tiraje de 750 ejemplares firmados por el poeta y el pintor.

 

• Un documental de Robert Gardner filmado en 1978 registra paseos con su amigo por Mixcoac, la Iglesia de Santa María en Tonanzintla, Puebla y el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde Paz lee “Nocturno de San Ildefonso.” Ese documental se conserva, como todo el legado de Gardner, en Documentary Educational Resources (DER) de Watertown, Massachusetts…

 

¿Quiere usted agregar otra? ) (G.S)

 

NOTAS

[1] Arthur Koestler (1905-1983) publicó sus ensayos El yogui y el comisario en 1942. El yogui aspira a mejorar al individuo; el comisario, a cambiar a la sociedad. La tercera vía, la de las “actitudes humanas más espectrales y sedadas” es la que le interesa a Koestler.

[2] Recogida en Octavio Paz. Itinerario poético. Seis conferencias inéditas. El Colegio Nacional de México, 1975. Prólogo de Alberto Ruy Sánchez. México, Atalanta, 2014, p. 204.

[3]  Pere Gimferrer: Lecturas de Octavio Paz. Barcelona: Anagrama, 1980, p. 92.

Autores

  • Paz, Octavio

Tipología

  • Poesía

Temas

  • Los años en San Ildefonso

Lustros

  • 1930-1934
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