Correspondencia

Las cartas entre Guillermo Sucre y Octavio Paz

Octavio Paz ; Guillermo Sucre

Año

1972

Tipología

Novedades

 

Terraza del hotel Manpei en Karuizawa, verano de 1952

La correspondencia entre Octavio Paz y Guillermo Sucre se inició en 1958, a raíz de la lúcida y entusiasta reseña de La estación violenta[1] (no en la primera edición, de 1956, sino la segunda, ya con “Piedra de sol”) que Sucre publicó en el Papel literario, suplemento del diario El nacional, de Caracas, y la carta en que Paz, además de su agradecimiento, le remitía una copia del poema “Noche en claro”, para la revista Sardio. Se encontraron en persona un año después, en París, y ahí volvieron a verse varias veces, como años después en Pittsburgh, donde pasaron un verano juntos, y en Madrid. Nunca se vieron ni en México ni en Venezuela, y quizá está coincidencia en el exilio contribuyó a estrechar una amistad que se tejió también en una abundante correspondencia.[2] Las cartas que se publican aquí forman un pequeño capítulo de ese intercambio: son las que conserva el archivo de la revista Plural en la Universidad de Princeton y todas tratan esencialmente de colaboraciones para la revista y comentarios sobre su marcha, pero comunican además la cercanía afectiva y la complicidad intelectual entre los corresponsales, dan noticia de simpatías y diferencias y contienen más de una observación reveladora de Sucre sobre su propia obra.

     Agradecemos a María Fernanda Palacios la autorización para publicar las cartas de Guillermo Sucre. (Aurelio Asiain)



I

[De Guillermo Sucre a Tomás Segovia [3]]

Silver Spring, 17 de abril, 1972

Sr. Tomás Segovia

Revista "Plural"

México DF,


Querido Segovia:

     Creo que he debido de escribirle mucho antes, al menos después de haber leído el dos de Plural, donde aparecieron mis cosas, tan generosamente presentadas. Bueno, mejor es tarde que nunca. Ya estoy de nuevo en mi “primavera plateada”, libre de los compromisos universitarios (hace poco regresé de Pittsburgh).

     Plural está cada vez mejor: tipografía, diseño y, por supuesto, colaboraciones. Los dos últimos números (hablo hasta el seis) son espléndidos: tienen no ángel sino “fiesta”. Creo que es la revista que todos, de algún modo, hemos querido una vez hacer (“Imagen”[4] no sería sino una pálida imagen de ésta). Por supuesto, no olvido la colaboración sobre libros recientes. ¿Qué le parece uno sobre el último relato de Borges, “El Congreso”, refiriéndome también al Informe de Brodie?

     Quiero consultarle algo especial (para mí, of course). Tengo un libro de poemas que quisiera publicar (aunque el I Ching, consultado, no parece muy favorable a ello). Y me gustaría publicarlo en México. ¿Podría recomendarme alguna Editorial y darme el nombre del Editor a quien escribirle? Le agradezco me envíe unas pocas palabras al respecto.

                   Hasta pronto.

                   Reciba un cordial saludo,

                                                             Guillermo Sucre


II

[De Guillermo Sucre a Octavio Paz]

23 de Septiembre de 1972

Cher[5] Octavio:

     Unas pocas líneas para reanudar nuestra “emisión de signos”[6], aunque sin la severidad de Severo[7]. También, y sobre todo, para enviarte estos poemas de un joven boliviano, Eduardo Mitre,[8]que estudia acá en Pitt. Aún no ha publicado nada, o casi nada, y si Plural se decide a publicarlos sería como su verdadera aparición. Creo que los poemas valen la pena y algunos de la sección “Corpus” me gustan especialmente. Además, el autor es una persona excelente, más cercano a la lucidez que a la confusa “pasión” latinoamericana.

     Ya envié a Ivask[9] la introducción para que[10] el volumen que te dedicará Books Abroad, cuyo título —según recién me dice Ivask— me parece muy bueno.[11] En efecto, hace poco recibí carta de él y me dice que mi artículo le gustó mucho, pero me pide ampliar un poco más el comienzo con más “bio-bibliographical facts”. No sé si pueda hacer esto: aparte de que soy torpe para “evocar” esas cosas, no tengo a manos los datos suficientes. Lo pensaré, sin embargo, en estos días. Se me ocurre una solución: poner una amplia cronología tuya. ¿No sería mejor? En mi artículo —parte del capítulo de mi libro “in progress”— lo que hago al comienzo es situar tu obra dentro de cierto contexto poético— y luego doy las líneas generales de tu obra. Lo titulo “O.P.: Una poética de la vivacidad” (a propósito, lo escribí en la vivacidad de este último verano, cerca del mar, leyendo tu traducción de Basho[12] y otros libros de haikús, y fue —¿para qué decirlo?— un placer más, es decir, una verdadera experiencia no solo frente a tu obra, sino frente a otras cosas también).

     A veces sé más de ti por las revistas francesas que por Plural mismo, que me llega con retardo y ya no la veo desde el número 9. ¿Cuándo sale en español Le singe grammairien?[13]

     A propósito de Plural y del artículo que te envié el año pasado. Pensándolo bien, preferiría que no se publicara este artículo: creo que tiene muchos defectos, aun de lenguaje, y lo que digo allí lo he corregido mucho para el libro, que no saldrá sino el 73 —un año, creo, más propicio por los números y porque coincide, o coincidirá, con mis cuarentas.

     Bueno, hasta pronto. Con Marie Jo, recibe nuestro gran afecto de siempre,

Guillermo

     PS. Puedes escribirme a la Universidad, o a mi dirección personal: 123 Yorkshire Drive, Pittsburgh, Pa. 15208.


III

[De Octavio Paz a Guillermo Sucre]

México, D.F., a 9 de octubre de 1972.

Querido Guillermo:

     ¡Que gusto me dio tener al fin noticias tuyas! Gracias por los poemas del joven Eduardo Mitre. Me gustaron y los publicaremos pronto. No todos —una sección.

     Me dices que prefieres que no se publique el artículo que enviaste a Plural hace tiempo (cuando yo estuve ausente: regresé a México hace apenas dos meses y medio[14]). Como quieras. Pero necesitamos (¡y pronto!) textos tuyos. En primer término, claro, más poemas, los que se publicaron en el número 2, eran esplendidos[15].

     En cuanto a la prosa: ¿Por qué no nos envías algo sobre autores posteriores a los Borges, Nerudas, Vallejos, etc.? Pienso en Juarroz, Girry  —o en los más jóvenes. O en novelistas nuevos como Sarduy y Elizondo. O en figuras un poco olvidadas (Villaurrutia[16] o, en la prosa, la admirable cubana Lilia Cabrera[17]). En fin, envíanos lo que quieras; la revista es tuya. Por cierto, ya se te envían los ejemplares de Plural que te faltan. Y puesto que hablamos de esto. ¿A quién crees, entre los escritores venezolanos, que debiéramos invitar a colaborar? También te agradecería que sugirieses algunos nombres hispanoamericanos, principalmente chilenos[18]. Nombres y direcciones[19]. Por último: ¿Te interesaría hacer un suplemento?[20] Nuestros Suplementos, salvo los dedicados a temas sociales y políticos, tienen por objeto presentar a autores poco conocidos. En general, pero no forzosamente, autores extranjeros. La extensión; entre 30 y 40 páginas divididas así: prólogo y presentación, de 5 a 10 páginas; selección (y, en su caso, traducción): entre 30 y 35 páginas. Honorarios Dls. 250. 00.

     Sobre tu colaboración en Books Abroad: haz lo que quieras[21]. Me gustaría mucho que me mostrases lo que tienes sobre mí. Me alegra que te haya gustado la traducción revisada de Basho. Lástima que no puedo enviarte Le Singe Grammairien. No tengo ejemplares.

    ¿Cuándo se dan una vuelta por México?[22] María José se une a mis saludos dobles, para Julieta y para Guillermo.

     Un abrazo,


IV

[De Guillermo Sucre a Octavio Paz]

Oct 16, 1972

Querido Octavio:

     Gracias por tu carta. Me contenta que te hayan gustado los poemas de Mitre y para él será, sin duda, un gran estímulo si lo publicas.

     En efecto Plural me sigue llegando ahora con regularidad. No te envío, por ahora, nada de colaboración. Pero lo haré pronto. ¿Poemas? Ya sería un abuso de mi parte y además, creo, es lo que más tendrás. Pienso en un artículo: sobre Juarroz, por ej., de quien he recibido ahora su última “Poesía Vertical” —última y es de 1969, ¡cómo estamos de incomunicados, no?, aun en Washington, en la Library of Congress, faltaban muchos de sus libros. Yo he publicado en Eco algo sobre él, pero todavía no conocía este último(?) libro.

     Lo de Books Abroad ya está arreglado: Isvak va a incluir una cronología después de mi introducción. Te decía, esta introducción toma partes de la que ya he escrito sobre ti para mi libro. En cuanto lo termine de pasar en limpio te lo enviaré: tus observaciones, sobre todo críticas, me interesan especialmente. 

     Bueno, hasta pronto. Y abrazo nuestro para Marie-Jo con todo afecto.


     Guillermo

     P.D. Estoy leyendo ahora el Renga (en Plural, y además tengo la edición inglesa, que ha quedado muy bien).


V

[De Guillermo Sucre a Octavio Paz]

27 de octubre de 1972

Cher Octavio:

     Te escribí hace poco, pero lo vuelvo a hacer ahora porque me di cuenta de que olvidé darte el nombre de dos escritores venezolanos a quienes podrías pedir colaboración para Plural.[23]

     Uno de ellos un poeta que ya tú conoces y que creo te ha gustado.

     Me refiero a Luis García Morales: Av. Principal, Quinta Gisela, Urbanización Gran Colombia, Caracas.

     El otro es un joven novelista y también excelente crítico, para mi gusto uno de los mejores prosistas de mi país: José Balza: Apartado 59051, Chaguaramos, Caracas.

     Bueno, no te quito más tiempo. A lo mejor me decido a hacerte un envío posterior: unos pequeños poemas que escribí hace meses en Silver Spring, claro, acá uno se va abrumado por la cathedral (la recuerdas?[24]) et pour la prose voilà les journaux, no?

     Hasta pronto. Un buen abrazo,

                                                   Guillermo


123 Yorkshire Drive

Pittsburgh, Pa. 15206


VI

[De Octavio Paz a Guillermo Sucre]

México, D.F. a 27 de noviembre de 1972.

Querido Guillermo:

     Gracias ante todo por “En el Verano cada palabra respira en el Verano”. Cada vez me (nos[25]) gusta más lo que escribes. Sorprendente. Claro y misterioso. Publicaremos tu colaboración en el número de enero o febrero.[26]

     ¿Cuándo podrías enviarnos el artículo sobre Juarroz? Es un poeta que admiro mucho y me gustaría publicar pronto algo sobre su obra. No nos olvides y no lo olvides. Ya escribí a Luis García Morales y a José Balza pidiéndoles colaboración.

     Saludos dobles a Julieta y Guillermo de Marie José y


VII

[De Guillermo Sucre a Octavio Paz]

23 de diciembre de 1972

Querido Octavio:

     Por fin termino de pasar en limpio (¿en claro?)[27] el texto central que he escrito, para mi libro, sobre tu poesía, y acá te lo remito. Creo que me habías dicho que te gustaría leerlo. Ahora lo tienes ante ti, pero léelo con extremo rigor: anótame no solo tus discrepancias, sino también, y sobre todo, lo que te parezca erróneo, y aun los “gazapos”, ¿no? Una advertencia: creo que hay todavía pasajes que debo precisar más, sobre todo hacia el final: ¿es tu poesía simbólica o no?; también me parece que el texto puede resultar contradictorio: tengo que hacer más evidente que esas contradicciones están en tu poesía misma y que constituyen su verdadera naturaleza.

     Otra advertencia: este texto no es sino una parte de lo que diré sobre tu obra en mi libro. Pertenece al segundo capítulo, que pienso titular La máscara, la transparencia (sobre la persona poética, la voz secreta e impersonal, la escritura como verdadero destino, etc). En él hablo, además, de Huidobro, Borges, Vallejo, Lezama Lima, Parra, y pienso agregar a Juarroz. Debería ampliarlo con Neruda, pero no sé por qué este “monstruo sagrado” me inspira cierta repugnancia.[28] De manera que en los otros capítulos también hablo sobre ti, especialmente en los de —no podían faltar, ¿no?— la poesía crítica y la poesía de la presencia. En este capítulo aclaro y amplío algunos de los pasajes del texto que ahora te envío; v.g., la poesía del espacio no está fuera del tiempo, pero tampoco en el tiempo; es el tiempo mismo.

     Bueno, cuando ya tenga listo todo el libro, ¿podría enviártelo? No solo para que lo leas, sino también para ver si es posible editarlo allá: en Mortiz o en siglo XXI, quizá. Será un relativo mamotreto de unas 300 páginas. No creo que pueda (tampoco quiero) publicarlo en mi país, con el cual estoy un poco en ruptura.[29]

     Creo que hacia fines de enero podré mandarte el artículo sobre Juarroz. Tengo muchas notas elaboradas sobre él y, además, su última Poesía vertical (4).[30] De otro modo me hubiera sido difícil escribir de inmediato nada: en la biblioteca de Piit. University no hay un solo ejemplar de sus libros. Insólito, ¿no?

     Me llegó el número 14 de Plural. Ojalá pueda seguir recibiéndola con regularidad. El texto de Fuentes[31] me gustó mucho; creo que es una de sus mejores cosas. Y el suplemento, magnífico, aun sorprendente, como, en verdad, todos los que he podido leer antes.

     Hasta pronto, donc. Recibe con Marie-Jo un afectuoso abrazo nuestro. Y que el 73 nos sea benévolo.

                         Guillermo 


VIII

[De Guillermo Sucre a Octavio Paz]

14  de Enero de 1973

Querido Octavio:

     Acá te envío el artículo que te había prometido sobre Juarroz:[32] quedan algunas cosas dichas un poco superficialmente, pero luego les daré más densidad (?). Quería enviártelo lo más pronto y que, además, no fuese muy extenso.

     ¿Recibiste mi anterior envío? Con la avalancha que se produce en todos los correos en diciembre, a lo mejor te estará llegando conjuntamente con éste: es el pasaje central de lo que digo sobre tu obra en mi libro “in progress”.

     Gracias (plurales, de  Julieta[33] y mías) por Plural (15).

                            Hasta pronto,

                                                    Guillermo


IX

[De Octavio Paz a Guillermo Sucre]

A 2 de febrero de 1973

Querido Guillermo:

     No cesas de deslumbrarme y conmoverme. Primero, tus poemas (salen en este número, el del 15 de febrero); después, La vivacidad: la transparencia; por último, el ensayo sobre Juarroz. Lo que has escrito es, creo, lo mejor —lo más lúcido y generoso— que se haya escrito nunca sobre mí. Darte las gracias sería casi ofensivo. El ensayo acerca de Juarroz en también magnifico. Lo publicaremos en Plural en el número de mayo.

     Envíame tu libro. Lucharé porque se publique, ya sea en Siglo XXI o en Mortiz o ERA. También he pensado que podría aparecer en España. Por ejemplo, en Seix-Barral o en la nueva editorial de Carlos Barral. Pero no iniciaré ninguna gestión hasta no tener tu libro y, sobre todo, hasta no conocer tu opinión. Quiero decir, hasta no saber si prefieres que empecemos con las editoriales mexicanas o si crees que podemos explorar simultáneamente las españolas.

     Saludos afectuosos a Julieta de Marie Jo y míos. Y tú, con nuestros dobles saludos, recibe un gran abrazo de tu amigo y (sic) te quiere y admira.


X

[De Guillermo Sucre a Octavio Paz]

4 de Abril de 1973

Querido Octavio:

     Qué vergüenza no haber contestado antes tu carta de febrero. Quien en verdad me conmueve eres tú con tu generosidad. Ojalá que mis cosas puedan ser dignas (qué palabra, ¿no?) de ella y también de tu lucidez crítica. Gracias por la publicación de mis poemas en Plural: los veo —y así los releí— como otro yo mío, y por eso no me pregunto si de verdad valen algo. Son objetos, nada más, y me acompañan.[34]

     No te preocupes por ahora con respecto del[35] libro de ensayos. Aun no lo he concluido. Me falta mucho por escribir y corregir textos ya hechos. Me he puesto más lento que de costumbre y más dubitativo. Pero, aún con todo, creo que lo terminaré hacia fines de este año.

     Espero enviarte nuevas cosas (artículos) para Plural: algo sobre Yurkievich. Por ahora estoy trabajando sobre Lezama: un rollo imposant: es la locura y el delirio mismo, pero también una delicia. Me encuentro en uno de sus poemas: “arco de la espiral aspirada”,[36] que me hizo recordar tu traducción de Mallarmé: “espiral espirada de inanidad sonora”. Y no hay algo en ustedes dos que se une aun en las diferencias mismas y más radicales, me pregunto.[37]

     Te envío esos ejercicios familiares que hicimos el año pasado:[38] de algún modo, tú los inspiraste o los hiciste posible. Por eso te los dedicamos y, claro, como olvidarla, a Marie Jo.

     Hasta pronto. Reciban un gran abrazo nuestro,

                   Guillermo


PS. Por favor, no olvides los poemas del joven Mitre (yo lo llamo Bartolomé) que te envié: algún sitio podrían encontrar en Plural, y ello serían un gran estímulo.


XI

[De Octavio Paz a Guillermo Sucre]

A 11 de junio de 1973

Muy querido Guillermo:

     No sabes la alegría que me dieron los hai-ku. No sé cuáles más, si los escritos en inglés —presumo que son de tus hijos: ¡qué maravilla!— o los escritos en español. Casi todos me encantan y me gustaría publicarlos pero no sé si resulte presuntuoso hacerlo en Plural.[39]

     Pronto publicaremos tu ensayo sobre Juarroz y algunos poemas suyos. Espero que en el número próximo salgan al fin los poemas del joven Mitre (ojalá que no sea cierto lo de Bartolomé). También recibí textos de Balza. ¿Qué otros escritores latinoamericanos nos sugieres?

     ¿Cuándo se les ocurre a tí y a Julieta venir por acá?[40]

                                    Un abrazo muy afectuoso,



Tokio, verano de 1952



[1] Reproducida en México por la Revista de la Universidad, la reseña de Sucre puede leerse aquí: https://www.revistadelauniversidad.mx/download/d5c0bb44-45f2-4a6d-9a9e-7a6d9ce32e72?filename=lo-que-se-piensa-en-el-extranjero-de-la-poesia-de-octavio-paz

[2] De todo esto da cuenta Sucre en su artículo luctuoso Mi itinerario con Octavio Paz: https://letraslibres.com/vuelta/mi-itinerario-con-octavio-paz/

[3]   Debe de haber correspondencia previa entre los dos poetas, pues en el número 4, correspondiente a octubre de 1966, de la parisina Mundo Nuevo, revista en la que fungía como “asistente de dirección” (sic; el director era Emir Rodríguez Monegal), Tomás Segovia, al reseñar dos números de las revistas Zona Franca (dirigida en Caracas por Juan Liscano) y Diálogos (dirigida en México por Ramón Xirau), se había referido con cierta extensión y en los términos más elogiosos, a la obra crítica y poética de Guillermo Sucre. Sorprende por ello el trato de usted, cordial como dice la despedida, pero un tanto distante.

[4] Sucre fundó Imagen. Quincenario de arte, literatura e información cultural, que dirigió entre mayo de 1967 y julio de 1968.

[5] Paz y Sucre se conocieron en París en 1959. Se vieron ahí dos o tres veces, en casa de Paz, en la Embajada de México o en casa de Mariano Picón Salas, entonces embajador de Venezuela ante la UNESCO. Luego se encontrarían en Pittsburgh, en Washington, en París y en Madrid. 

[6] La expresión “emisión de signos” aparece repetidamente en Deleuze pero es típica del lenguaje crítico del París de los sesenta, y seguramente habrá aparecido, con ironía, en las conversaciones entre Paz, Sucre y Sarduy.

[7] Severo Sarduy. El juego de palabras es curioso: si Sarduy era severo, lo era en el rigor formal de su obra, pero en el trato era tan cortés como liberal y festivo. Es claro que los tres poetas coincidieron en París.

[8] Crítico, ensayista y traductor literario, Eduardo Mitre (1943~) probablemente sea el poeta boliviano más notable del último siglo. Guillermo Sucre fue pues no sólo su primer impulsor sino quien lo atrajo a la órbita de Plural y, luego, de Vuelta. Sus poemas se publicaron en el número 23 de Plural, de agosto de 1973.

[9] El poeta estonio Ivar Ivask (1927-1992) vivió desde 1949 en Estados Unidos, donde fue profesor de Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Oklahoma y escribió principalmente sobre literatura en lengua española. De 1967 a 1991 fue redactor jefe de Books Abroad (luego World Literature Today).

[10] Sic. 

[11] El “Octavio Paz Symposium” se publicó en el volumen 46, número 4, de Books Abroad, en el otoño de 1972. Entre sus colaboradores no está Sucre, cuyo ensayo sobre Paz se alargaría hasta convertirse en un libro: Poetics of vivacity, Oklahoma University Press, 1973. Sucre había comenzado a escribir sobre Paz cuando menos 15 años antes, cuando se ocupó, con pasión y lucidez, de La estación violenta.

[12] Se refiere a la segunda edición de Sendas de Oku, versión castellana de Octavio Paz y Eikichi Hayashiya. Barcelona: Barral Editores, 1970.

[13] Escrito a petición expresa del editor Albert Skira para la colección “Les sentiers de la création”, El mono gramático apareció primero en francés, en traducción de Claude Esteban, en 1972, y en 1974 en español, en Seix-Barral.

[14] De enero a junio de 1972, Octavio Paz impartió en Harvard las Charles Eliot Norton Lectures, ciclo que fue el origen inmediato de Los hijos del limo.  

[15] Apenas algunas líneas de la sección más larga en la colaboración de Sucre, publicada en una página con el título de “Frases y poemas”, sobreviven en La segunda versión (poesía reunida) incorporadas a los poemas de “En el verano cada palabra respira en el verano”. El poema “Piedra de escándalo” aparece ahí con un mínimo pero muy significativo cambio. A otro “Ya”, se le añade una dedicatoria “a. O.P.”, quizá a causa de este comentario. “La lata”, como casi todas las páginas de “Serpiente breve”, fue eliminado”.

[16] Es curioso que Paz considere así a Xavier Villaurrutia, uno de los poetas más admirados por las generaciones siguientes a la suya y al que dos futuros colaboradores de la revista, Tomás Segovia y Juan García Ponce, habían dedicado ensayos importantes.

[17] Con excepción de Neruda, todos los mencionados formarían parte del grupo de colaboradores de Plural y, más tarde, de Vuelta. Es clara, en la sugerencia de Paz, la intención de dirigir la actividad crítica de la revista no a un canon en formación, sino a una literatura que surge. Es también claro que los novelistas que le interesan son los que están más cercanos a la poesía: esto une a Sarduy, Elizondo y Cabrera más que el formalismo de los dos primeros (a Paz ni el nouveau roman ni el grupo de Tel Quel le fueron simpáticos).

[18] Un vistazo a los índices de Plural preparados por Malva Flores me deja ver que son pocos los poetas chilenos publicados por la revista, en comparación, por ejemplo, con los venezolanos.

[19] El modo en que expresa Paz su invitación a colaborar, tan abierta, y su solicitud de consejo, muestran su plena confianza no sólo en la competencia crítica de Sucre sino en su gusto. 

[20] El suplemento 36 de Plural, parte del número 38 de la revista (noviembre de 1974), estaría dedicado a Georges Braque, con un ensayo de presentación de Guillermo Sucre, “La poética de Georges Braque” y una traducción suya de un ensayo del propio Braque: “El pintor y su obra”.

[21] Al final Sucre no publicará nada en el número de Books Abroad dedicado a Paz, quizá porque aún no le satisface lo que prepara para La máscara, la transparencia.

[22] Guillermo Sucre nunca estuvo en México.

[23] Sólo uno de los dos colaboradores sugeridos por Sucre, José Balza, atendería la invitación de Paz, con un relato y una reseña bibliográfica.

[24] Sucre alude al verano de 1969, en el que coincidieron en Pittsburgh, pues Paz impartió un curso de verano sobre poesía hispanoamericana.

[25] Sospecho que la tercera persona del plural no incluye aquí a la redacción de Plural sino a Marie José.

[26] La secuencia de poemas se publicó en el número 17 de Plural; febrero de 1973, p. 9.

[27] El paréntesis parece encerrar una alusión a Pasado en claro, pero Paz no escribió su poema hasta dos años después, “del 8 de septiembre al 27 de diciembre de 1974”. Quizá la alusión es más remota: la primera vez que Paz le escribió a Sucre, en 1958, para agradecerle una nota entusiasta y penetrante sobre La estación violenta, le envió el poema “Noche en claro”.

[28] Sucre no dejó de razonar, en varios pasajes de La máscara, la transparencia, su antipatía, pero la ausencia de un capítulo sobre la poesía de Neruda es de cualquier modo uno de los puntos ciegos del libro, que a su autor le tomaría casi medio siglo subsanar, en la edición de 2016. Cf. la reseña de Emir Rodríguez Monegal en Plural (número 54, marzo de 1976, pp. 58 y 59).

[29] Quién sabe qué negociaciones haya intentado Paz pero, pese a la ruptura de que habla Sucre, la primera edición de La máscara, la transparencia se publicó en Caracas en 1975, el año en que vuelve a Venezuela para encargarse de la dirección literaria de Monte Ávila, la misma editorial que acogió el libro. Sólo la segunda edición, corregida y aumentada, aparecería en México (FCE, 1985); una tercera, ya con el capítulo sobre Neruda, aparecería también en Caracas (El Estilete, 2016).

[30] Salvo por Seis poemas sueltos (1960), desde 1958 todos los libros de Juarroz repiten, salvo por la numeración, el título de Poesía vertical; el cuarto, al que se refiere Sucre, había aparecido en 1969; último de la serie, el decimocuarto, se publicó póstumamente en 1997.

[31] Fue el discurso de ingreso de Fuentes a El Colegio Nacional, que ocurrió el 17 de octubre de 1972 y que Paz respondió con "La pregunta de Carlos Fuentes", publicado en el mismo número de Plural.

[32] “Roberto Juarroz; Sino / Si No”, apareció en el número 27 de Plural, diciembre de 1973; pp. 48-51.

[33] Julieta Fombona (Caracas, 1934 - Nueva York 2005) fue una brillante ensayista ocasional y una abundante traductora notabilísima. Ella y Guillermo Sucre, que se habían conocido como estudiantes universitarios, estuvieron casados entre 1958 y 1988.

[34] Curiosa afirmación: quien lea la obra crítica de Sucre sabrá que la relación del poeta (cualquier poeta) con esos objetos, que es también su mediación con la realidad, es todo menos sencilla. Me parece, además, que esa función mediadora era uno de los criterios que regían la reescritura de los poemas del propio Sucre.

[35] Sic.

[36] El poema es “Como un barco”, de Enemigo rumor (1941).

[37] Aunque Sucre solía omitir el signo de apertura de la interrogación (sólo en su correspondencia?), aquí omite los dos. Subraya así, me parece, que se trata de preguntas que se hace a sí mismo y con las que no quiere importunar a Paz, cuyas diferencias poéticas con Lezama son, en efecto, radicales. (Cf. La máscara…).

[38] Se refiere a los haiku de que habla Paz en su respuesta.

[39] Con “me gustaría pero no sé” Paz le avisa a Sucre, de un modo muy mexicano, que no publicará los poemas, fruto evidente de la lectura familiar de las Sendas de Oku. En seguida le hace ver (“espero que… al fin”) que la voluntad final no es suya, aun siendo el director. Pero también le recuerda que ha seguido su sugerencia de procurar la colaboración de Balza y otros.

[40] No tengo noticia de que Sucre haya estado en México.