En la mirada de otros

En la mirada de François Vitrani

Año

2018

Tipología

Novedades

 

François Vitrani (París, 1953), director general de la Casa de América Latina en París, trató, en la década de los noventas, a Marie José y a Paz. Reproducimos algunos de sus recuerdos con la pareja en la capital francesa.[1] (AGA)



Poco después de ganar el Premio Nobel de Literatura, en 1990, Octavio Paz y su esposa, Marie-José Tramini, compraron un departamento en el número 52 de la Rue Jacob, en el Barrio Latino de París, a poca distancia de Gallimard, la editorial francesa que editaba al mexicano. 

     […]

     Vitrani, quien era amigo cercano del matrimonio, evoca algunos recuerdos relacionados con el lugar.

     Él fue desde el inicio, y por propia decisión del poeta, el encargado de cuidar el departamento cuando la pareja no estaba en París, y era el único que tenía las llaves: "actualmente, sigo siendo el único que las tiene", confirma.

     […]

     Vitrani externa su preocupación con relación al departamento, que tanto gustaba a los Paz, a pesar de que lo disfrutaron poco.

     "Estaban en el avión hacia París y vieron en un periódico el anuncio de ese departamento en venta. Así fue como dieron con el lugar", relata:


Querían tener un lugar suyo para quedarse cuando vinieran. Antes se alojaban siempre en el Lutetia, su hotel acostumbrado. Se decidieron rápido y lo compraron con dinero del Premio Nobel.



Hotel Lutetia

     Vitrani cuenta que el piso tiene tres piezas (una estancia amplia y dos recámaras), además de cocina y dos baños; el dueño lo vendía con urgencia por lo que dejó algunos muebles. El resto los compró Tramini: "yo acompañé un día a Octavio a Darty (almacén parisino) para comprar los electrodomésticos", recuerda.

     Los Paz no recibían allí muchas visitas:


Más bien era ellos los invitados. Tenían muchos amigos que los invitaban regularmente, y cuando estaban en París salían de noche muy a menudo.


     No obstante, Vitrani apunta que un par de años después de comprarlo Paz enfermó y París dejó de ser recurrente. Tras la muerte del poeta en 1998, Tramini también menguó las visitas.


A Marie-Jo no le gustaba viajar en avión. Le aterrorizaba porque su hermana con su marido y sus hijos murieron en un accidente aéreo. Cuando viajaba con Octavio, se la pasaban agarrados de la mano. Cuando él murió, sólo aceptaba viajar si era acompañada por amigos. No obstante, guardaba ese departamento en memoria de Octavio. Era sagrado para ella.



Departamento número 52 de la Rue Jacob, en el Barrio Latino


Por ello, espera que el futuro del departamento honre al poeta.


Estoy dispuesto a ayudar en todo para que ese departamento no se pierda. Podría convertirse en residencia de artistas, o, de alguna manera, dedicarlo a su memoria. Y si se tuviera que vender, que el fruto de la venta sirva, por ejemplo, para crear un premio literario.



[1] La nota completa fue publicada originalmente por Mónica Delgado el 17 de diciembre de 2018 en el periódico Reforma.