Correspondencia

Una carta sobre el origen de un grupo

Octavio Paz

Año

1963

Tipología

Novedades

 

Juan García Ponce, Juan Vicente Melo, Luz del Amo, Mercedes de Oteyza, Pixie Hopkin, Juan José Gurrola y Juan Soriano, en la Casa del Lago.

Conservamos en la Zona Paz algunas cartas enviadas por Octavio a su amigo Juan García Ponce, que tenía 30 años en 1962 y está a punto de publicar su libro de relatos, Figura de paja (1964), del que Paz lee un adelanto en la Revista Mexicana de Literatura que, como se verá, tenía problemas de financiamiento. Paz está en la India, abrumado por el calor, por sus problemas amorosos con Bona de Pisis y por una racha de esterilidad creativa que apenas termina cuando escribe esta carta, interesante porque es una suerte de acta de nacimiento de la generación de 1932. (GS)



Delhi, a 3 de septiembre de 1963


Querido Juan: 


Anexa encontrarás copias de la carta que envío a [José] Iturriaga. Ojalá que sirva para algo ¿Y no habría manera de conseguir un grupo de diez o veinte personas que se comprometiesen a dar 10 o 20 dólares mensuales como “ayuda”? Desde luego yo sería uno de ellos. Y pienso en Rafita, Ruth Davidoff,[1] etc. En fin, lo importante —cualquiera que sea la solución— es que la Revista Mexicana de Literatura siga saliendo, hace muchísima falta, y que salga regularmente. He leído los últimos números y la revista está viva. Eso es lo que cuenta… Los felicito.

     Te diré, aunque no me pides mi opinión, que la parte más débil es la de notas —excepto las tuyas, las de [Juan Vicente] Melo y las de [Tomás] Segovia. Por cierto, Segovia me parece —siempre me lo pareció, en realidad— un talento de primer orden. Su crítica es excelente —aguda, penetrante, generosa, amplia, luminosa aún en sus obvias (para mí) limitaciones y obsesiones. Su nota sobre [Jaime] Sabines me encantó. También admiro, aunque con algunas reservas, al poeta. Los poemas que publica en el último de año pasado (no todos: el 4, el 5, el 6 y el 7 sobresalen entre los otros) han vencido, sin embargo, mis últimas reservas: son espléndidos. Otro descubrimiento ha sido José de la Colina. Su cuento, en el número 8-9, me gustó muchísimo. También el tuyo (“Figura de paja”). Tengo verdadera impaciencia por tener tu libro bajo los ojos. Por todo lo que he leído suelto, en las revistas, auguro que será un libro excepcional. Veo que Jomi [García Ascot] ha vuelto a la literatura —si es que alguna vez salió de ella— y que está con ustedes. Me alegra, por él y por ustedes. ¿Cómo está María Luisa [Elío]?[2] Entre la gente joven que valdría la pena incorporar a la revista —aunque de esto tú sabes más que yo— te cito dos nombres: [Homero] Aridjis y [José Emilio] Pacheco…

     Te enviaré, a fines de semana, una pequeña nota —una página y media— acompañada de dos poemas: uno de Tablada y otro de Huidobro. Se trata de dos textos a los puso música, en 1922, [Edgar] Varèse. Era amigo de ambos, y sobre todo de Tablada. (¡Qué injustos hemos sido con este poeta!) La noticia tal vez le interesará a Melo. Música y poemas están en un disco (¡que encontré por azar en Hong Kong!) de la Columbia (Music of Edgar Varèse, Vol. 2. M.S. 6362 Stereo). La pieza de Varèse se llama “Offrandes”.[3]

     He vuelto a escribir. Me siento terriblemente solo—pero contento. ¿Cómo está [Juan] Soriano? Salúdalo. Le escribiré. Saluda también a Ibargüengoitia, Melo, Isabel [Fraire] y demás amigos. Y para ti y Mercedes,[4] mi amistad, 


Octavio




[1] ¿Quién sería Rafita? Ruth Davidoff (llamada “Ruti”) y su esposo, León, filántropos, eran amigos de escritores y artistas. Ella llegó a publicar un libro, Volaron las palomas. Paz la quiso mucho. 

[2] El escritor Jomí García Ascot y la maravillosa María Luisa Elío estaban casados. Ella participaría en el grupo teatral Poesía en Voz Alta, del que Paz era “director literario”.  

[3] Paz opina que la colaboración de Tablada con Varèse lo une "a una experiencia central de la música moderna". Varèse compuso en 1921 su obra Offrandes, para soprano y conjunto instrumental, y la estrenó en Nueva York en la primavera de 1922, bajo la dirección de Carlos Salzedo —a quien está dedicado el poema— y con la voz de Nina Koschetz, buena amiga también del poeta. La composición incluye otro poema, Chanson de là-haut, de Vicente Huidobro, íntimo también de Varèse. Es una composición hermosísima, con una instrumentación diáfana y suave, un poco evocadora de Debussy en la primera parte; la segunda, con el poema de Tablada, es más contrastada y masiva, con una fuerza percutiva peculiar. Existe una grabación reciente de Offrandes con el Ensemble Ars Nova, dirigido por Marius Constant y con la soprano Mady Mesplé. Sobre este poema y la colaboración de Tablada con Varèse, véase, además del mencionado artículo de Paz, mis notas a "Poesía inédita de José Juan Tablada", Literatura mexicana, II, 1.

[4] Mercedes Oteyza, la primera esposa de García Ponce, se casó después con el pintor Manuel Felguérez.