Conversaciones y novedades

Nicolás Echevarría: un sueño con Octavio Paz

Nicolás Echeverría

Año

1994

Tipología

Novedad

 

El cineasta Nicolás Echevarría es el autor de Cabeza de Vaca (1991), El Niño Fidencio (1981), María Sabina. Mujer espíritu (1978), Vivir mata (2001) y otras películas. Es mi amigo, y en algunas de sus películas participé como guionista mientras nuestro otro amigo, Mario Lavista, escribía la música.

Además de cineasta, Nicolás es un jazzista que se puede pasar horas en el piano, muy adecuadamente. Y es también un gran fotógrafo y un singular artista plástico. Son legendarios los grandes cuadernos de contabilidad que va llenando con rasposa caligrafía de datos y notas, a los que agrega dibujos y pinturas y recortes hasta generar unos pastiches deslumbrantes sobre la película que está en proceso de realizar. El cuaderno sobre su película Cabeza de Vaca debería imprimirse para ilustración de la historia, del cine y del pueblo en general.

En otros cuadernos, y con procedimientos semejantes, Nicolás registra cotidianamente sus ideas, sus lecturas y sus sueños laboriosos, uno de los cuales me ha enviado ahora.

En 1988, Nicolás filmó el documental Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe que puede verse en Youtube. Es un buen trabajo, me parece, con la actuación de Edna Necoechea —una Sor Juana luminosa— y muchos otros. Nuestra amiga Rosalba Garza y sus hijas; y Alejandra Moya e Isabel Benet, y Elena Climent, y nuestros queridos amigos José Antonio Guzmán y Fernando Baena, que ya cambiaron radicalmente de residencia…  Y desde luego con la presencia de Octavio, y la música de Mario (y hasta mi voz, que hace el relato).

Antes, durante y después de la realización de ese programa, Nicolás y Octavio se llevaron bien, discutiendo sobre Gordon Wasson y sobre María Sabina y lo que fuera. Y hace poco, visitando uno de sus cuadernos de sueños, se encontró con uno que registró el 25 de marzo de 1994 en el que se le manifestó un Octavio onírico. Esa mañana, como siempre, Nicolás registró el sueño —y su “genealogía” — que se observa en la página del lado derecho.

Le agradezco que haya cedido a mi insistencia y me permita compartirlo en la Zona Paz.  (GS)


 

 

25 de marzo 1994- Me encuentro en una peluquería ubicada en un conocido hotel de lujo de la Ciudad de México. OCTAVIO PAZ se está arreglando el pelo (o la barba). Me gustó una foto recién publicada donde él usa barba, le queda bien, se ve más sabio (presentación de su libro en el Palacio de Minería, Fabienne fue uno de los presentadores). Yo me encuentro en el lugar editando una película en una moviola en la peluquería. Él ve lo que yo hago. Paz se acerca para verme trabajar. ¿Qué haces?, me pregunta. Le muestro algunas imágenes en la pantalla de la moviola. Estoy haciendo una película sobre la España Musulmana, respondo. Ni Paz ni yo estamos hospedados en el hotel. Pasamos ahora a una cámara oscura, una cueva enorme en cuyo techo hay un pequeño orificio por donde se filtra un haz de luz que se proyecta verticalmente en el piso formando un círculo perfecto. (En la zona arqueológica de Xochicalco hay una cueva donde ocurre un fenómeno parecido). Paz hace una metáfora (o alegoría): “Fíjate me dice imagina que la cueva es el interior de tu cuerpo, y que la luz que penetra por ese orificio es el espíritu. Ahora pon mucha atención en lo que va a pasar, respira profundo” -me sugiere-. Al mismo tiempo que inhalo, en perfecta sincronía con mi respiración, el haz de luz se hace cada vez más intenso, al grado que su brillantez ilumina el vasto interior y permite descubrir ¿El INTERIOR DE LA ALHAMBRA? Como si estuviéramos en el el interior de un salón de GRANADA, o sea, al ritmo de su respiración se oscurece o alumbra el interior de la sala. AL mismo tiempo, pienso en la resurrección… He leído sobre la resurrección de Cristo en los evangelios… Cristo ha sido también enterrado en una cueva. En estos días repaso la filmación de la Semana Santa en Iztapalapa y hace dos días ha sido asesinado en Tijuana Luis Donaldo Colossio. todos estos elementos podrían mezclarse en este sueño. también con la escena de QUETZALCÓATL, la serpiente emplumada. la escena donde DON RAMÓN resucita en la cueva. este sueño me da la clave para hacer esta escena.