En la mirada de otros

En la mirada de Manuel Felguérez

Manuel Felguérez

 

Octavio Paz y Manuel Felguérez en la Universidad de Cornell, Nueva York, observan un cuadro de Lilia Carrillo, 1966

Manuel Felguérez (1928-2020), artista plástico zacatecano, perteneció a la llamada generación de la Ruptura y fue un precursor del arte abstracto en nuestro país. Octavio Paz opinó: “Otro artista excepcional [es el] escultor y pintor Manuel Felguérez que, hacia 1955, a su regreso de Europa, inicia una obra precisa y agresiva, plena de invención, lirismo y solidez, a igual distancia del gesto expresionista y de la fabricación abstraccionista”.[1]

También le dedicó el ensayo: “El espacio múltiple”, para la exposición de 1973, donde recalcó el genio del escultor, pero lamentó que no se le reconociera debidamente: “Sin embargo, como para confirmar una vez más que entre nosotros los mejores esfuerzos están condenados a la indiferencia pública, casi nadie ha querido enterarse de la importancia y la significación de estas obras.”[2]

A continuación, se rememora la relación entre Felguérez y Paz, desde la perspectiva del artista. (AGA)


 

I

La vida de galerías era otro de los acercamientos porque nuestros amigos escritores iban a ver nuestras exposiciones y algunos de ellos escribían de nosotros o nos defendían. Muy pronto como que Juan García Ponce tomó un poco la delantera por edad y porque su hermano era pintor, para colmo, tanto Juan como Fernando habían sido también scouts.  Entonces nos conocíamos desde antes. Un día caminando ahí, por la Zona Rosa, me encontré a Juan: “Hola, Juan, ¡qué gusto verte y qué haces!”  “Pues soy escritor”. “Ah, qué gusto, ¿y tu hermano Fernando?” “Ah, él es pintor”. Bueno, pues con ese encuentro por principio de los cincuentas, como que ya había el contacto directo y cuando empezamos a exponer, Juan desde el principio era una gente que le gustaba la pintura, le gustaba mucho, también había viajado, había visto, en fin, conocía algo. Y desde un principio hacíamos una exposición y Juan era uno de los que siempre iban y para colmo escribía. Entonces era un tesoro. Muy pronto también sobre 1955, pues, aparece ya Octavio Paz aquí en la escena y para la generación, o por lo menos una parte de ella, pues, Octavio era como la estrella, era como el hermano mayor, era el que nos guiaba estéticamente, era el que dictaba, incluso, la parte política. Entonces era una generación que no buscó nunca el apoyo del Gobierno, sino se hizo prácticamente sin público, pero ese “sin público” implicaba que el público éramos nosotros mismos.[3]                 

 

II

Yo quería a toda costa hacer una escenografía para “Poesía en voz alta”, pero el grupo de Octavio se acabó. Alejandro Jodorowsky, que vivía en competencia con Gurrola en el afán de ser cada vez más vanguardista, me invitó en la década de los sesenta a hacer las escenografías de sus obras y le pidió a Lilia Carrillo los vestuarios.[4]

 

III

Coincidimos en Cornell y en Harvard cuando dimos clases de Literatura comparada y yo estaba investigando lo de las computadoras. Me encantaba su poesía y sus ensayos.[5]

 

IV

Cuando fui a Cornell como artista invitado en 1966, viajé con un permiso especial por el tiempo que duró el contrato, e igualmente sucedió cuando obtuve la beca Guggenheim. En mi caso, comencé con la abstracción, para luego simplificar y experimentar solo con blancos, negros y texturas (1960-1962). Ya en Cornell, en 1966 en una época fascinante, liberé la brocha y cree cuadros abigarrados que me encantan (como “El Doctor Caligari”).[6]

 

V

Juan [Martín]:

Creo que le entendí a mi mamá que otra vez puedes pagarme lo que necesito cada mes en México, si es cierto hacemos lo mismo que la vez pasada, o sea, se lo das a Luis.

Ésta sería la última vez, pues ya que el mes que entra yo acabo aquí y en pocos días más nos verás por allá. (Gracias).

Bueno, me habían llegado noticias de que inaugurabas el 20 de abril y luego que siempre no, total que nos tienes nerviosísimos pues no sabes las ganas que tenemos de que se abra, me imagino que tú más.

De “Confrontación” estoy totalmente sin noticias, no sé si se suspendió o no, si me mandan dinero para ir o si ya me renunciaron, o qué pasa, yo por si las dudas arreglé mi pasaporte para poder salir en cualquier momento.

Ojalá que cuando Vicente [Rojo], Arnaldo [Coen], Fernando [García Ponce] o Corzas vayan a la Galería les des papel y que me escriban ellos alguna noticia al respecto o tú si te animas a romper la tradición de no escribir, no le hace que sea como telegrama pero me gustaría saber qué pasa.

Aquí como siempre muy contentos dedicados a la vida franciscana y pinta y pinta, yo estoy en el 15 y Lilia en el 7, vamos un poco despacio tratando de hacerlo mejor que nunca, aunque no tan rápido, yo de todas maneras feliz pues es la primera vez en mi vida que puedo estar frente al cuadro más de 8 horas diarias.

De lo demás pues entrando a la primavera no te platico pues eso siempre sale cursi.

Estuvo aquí Carballido, pues estrenaron una obra suya, Medusa, pero él tiene por acá más tiempo que nosotros o sea no me platicó nada, más que sabía que había grandes líos a propósito de “Confrontación”, así que rumores sí llegan pero nada más.

A Octavio ya le enseñé lo que estoy pintando, aparentemente le gustó mucho y quedó de escribirme algo, pero está un poco flojo no ha podido escribir nada mientras está aquí porque el problema de dar clases lo ha absorbido.

Bueno pues se acabó la hoja

Saludos a todititos

Manuel

Saludos Lilia[7]

 

VI

Octavio Paz, amigo desde tiempo atrás, vio la exposición [El espacio múltiple] y me escribió un texto espléndido. Fernando Gamboa la llevó a la XIII Bienal de São Paulo y, por lo novedoso, gané le gran premio entre artistas de 54 países uno de los premios que más satisfacción me ha dado en mi vida.[8]

 

VII

Muchas veces fui testigo de cómo Octavio, apenas veía una obra de arte, de inmediato iniciaba una relación intelectual con ella y buscaba la forma de escribir un ensayo sobre ella.

Paz habló y escribió sobre todas las artes, por lo que es difícil hallar un bache en el que no haya escrito y reflexionado sobre las artes.[9]

 
VIII

Octavio fue un profeta de lo que debía ser la conducta del artista. A él le debo muchísimo y es para mí un honor poder recordarlo permanentemente; yo recuerdo las tardes con él, tomando vodkas y martinis en medio de una charla profunda.



NOTAS

[1] Octavio Paz, “El precio y la significación” en Obras completas VII, México, Fondo de Cultura Económica, 1993, p. 372

[2]Octavio Paz, “El espacio múltiple” en Obras completas VII, México, Fondo de Cultura Económica, 1993, p. 333

[3] Entrevista con Manuel Felguérez. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=Oz3XthQZNsc

[4] Silvia Cherem, Trazos y revelaciones, México, Fondo de Cultura Económica, 2004.

[5] Beatriz Vidal, “Manuel Felguérez: una vida de abstracción” en Más Cultura. Disponible en: http://mascultura.mx/entrevista-felguerez/

[6] Cherem, Silvia, op. cit.

[7] Delmari Romero Keith, Tiempos de ruptura, Juan Martín y sus pintores, México, Landucci Editores, 2000, p. 124.

[8] Cherem, Silvia, op. cit.

[9] “Fue Octavio Paz el hermano mayor de mi generación” en Sin embargo. Disponible en: https://www.sinembargo.mx/09-12-2014/1189347